Cientos de afiliados al gremio efectúan una retención de tareas en una fábrica tucumana. Manifestantes de distintos puntos del país -entre ellos varias decenas de nuestra ciudad- coparon el acceso a la planta «Al Pie de la Vaca». Hubo negociaciones ante la secretaría de Trabajo, de las cuales participó Héctor Ponce, pero no se arribó a un acuerdo.
(La Gaceta) – «De acá no nos movemos hasta que haya una solución». Con esa definición, Héctor Ponce, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra), inició ayer en Tucumán una protesta en demanda de aumentos pendientes de salarios y de mejoras laborales para la decena de trabajadores de la planta Al Pie de la Vaca. Más de 300 manifestantes que llegaron desde distintos puntos del país cortaron los accesos al establecimiento, ubicado en la localidad de El Timbó.
La protesta, una retención de tareas por tiempo indeterminado, según definió Ponce ante La Gaceta, generó trastornos en la provisión de los 8.000 litros diarios que la planta entrega al Estado en el marco del Plan Copa de Leche. Ante el cariz que tomó la protesta, hoy no se distribuirán las 32.000 raciones a los niños beneficiarios de ese plan, confirmó anoche a nuestro diario Alberto Paz Posse, propietario de la planta lechera.
Los afiliados a Atilra llegaron en una decena de colectivos desde distintos puntos del país y en automóviles y se instalaron en carpas en las inmediaciones de la planta. Un camión del gremio, equipado para la asistencia social, se encarga de proveer de alimentos a los manifestantes.
Tanto los sindicalistas como los propietarios de la compañía lechera fueron convocados hoy ante la secretaría de Trabajo para intentar destrabar el conflicto. «Exigimos el reconocimiento de la escala salarial y que se hagan los aportes de los trabajadores, tanto previsionales como a la obra social», dijo Ponce.
A su turno, Paz Posse reconoció que existe un aumento salarial pendiente de pago, pero se mostró sorprendido por la magnitud de la protesta. «Acá los sueldos están al día, pero no se puede pagar lo mismo a un empleado de las grandes cuencas que produce 100.000 litros, frente a los 500 que produce un tucumano», manifestó.
El propietario de la planta lechera acotó que no negociará bajo presión sindical y adelantó que efectuará una presentación judicial, «con el fin de que el establecimiento pueda producir y normalizar la entrega de raciones del Plan Copa de Leche». «Esperamos que la situación se resuelva cuanto antes», dijo anoche la secretaria de Políticas Sociales, Beatriz Mirkin.

