La tarde soñada de Stracqualursi

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Straqualursi ya parte a festejar, es el primer tanto de la tarde.
Straqualursi ya parte a festejar, es el primer tanto de la tarde.
El ex Unión convirtió dos tantos (y se dio el lujo de errar un penal) en el clásico de La Plata para que Gimnasia superara a Estudiantes por 3 a 1. Así el delantero que gritara goles con la albiverde sigue festejando, ahora en el fútbol grande del país.

(Por: Olé) – Con un final apasionante (que otro podría tener este clásico), Gimnasia, en su vuelta a enfrentar a Estudiantes en el Bosque, le ganó 3-1 y consiguió cortar una racha de nueve sin ganarle a su histórico rival. Justamente el último triunfo había sido en el mismo escenario. Stracqualursi, con dos goles, y Cuevas (descontó Verón) le dieron la victoria al Lobo, que con estos tres puntos salió de la zona de descenso directo hasta que jueguen Chaca y Tucumán.

Apenas Pittana dispuso el comienzo del encuentro, las intenciones de Gimnasia quedaron en evidencia: atacar como se pueda y ganar como sea. Aun sabiendo que el rival era superior técnicamente, había que quedarse con los tres puntos de cualquier manera. Con orden y disciplina, el Lobo se adueñó de la pelota, e hizo olvidar a quienes vieron el encuentro de que enfrente estaba el finalista del Mundial de Clubes. De esta forma, Gimnasia tuvo la primera en los pies de Marco Pérez, el incisivo colombiano, que quedó mano a mano con Orión, pero este le tapó el remate de manera impecable. Pero la recompensa llegó para los de Cocca, y a los 44, Villar lanzó un centro que se desvió en la cabeza de Verón, para que apareciera Denis Stracqualursi y de palomita pusiera el 1-0. El gol desató la euforia de los 22 mil hinchas locales y permitió que los jugadores se fueran más tranquilos al descanso.

En el comienzo de la segunda mitad, Estudiantes salió a buscar el empate, pero rápidamente se encontró con un penal en contra, luego de que Germán Ré derribara a Marco Pérez. Orión le detuvo el remate a Stracqualursi, que pateó suave a la derecha del uno, y evitó que el Lobo estirara la ventaja. Pero Cocca mantuvo ordenado a su equipo, y con paciencia, aún cuando todos los jugadores del Pincha se le venían encima, logró que a falta de diez minutos para el final, Stracqualursi se las ingenie para definir de derecha y volver a transformarse en héroe, marcando el 2-0 y casi sentenciando el clásico. Pero no, los de Sabella sacaron fuerzas y con un empuje asombroso, consiguieron descontar tras una buena definición de Verón, que le daba esperanzas de lograr aunque sea un empate. Ahí, las camisetas rojas y blancas se fueron todas para arriba esperando el milagro, pero no se pudo dar. Los arqueros terminaron siendo protagonistas absolutos en el final: primero Sessa le tapó un cabezazo impecable a Enzo Pérez, y tras esa jugada, Orión pifió cuando quiso reventar un pelotazo y Juan Cuevas terminó definiendo con el arco libre para sentenciar la historia.

El triunfo de Gimnasia no es uno más. En la vuelta de los clásicos al Bosque, logró cortar una racha de nueve partidos sin ganarle al Pincha (el último fue un 4-1 en el Clausura 2005, con goles de Enría -2-, Vargas y Goux) y salió de la zona de descenso directo hasta que jueguen Chacarita y Tucumán. Además, el punto más destacado fue el fútbol que mostró: lejos de parecerse a aquel equipo que le costaba muchísimo ganar, hoy fue muy ordenado tácticamente y quedó claro que jugando así, va a ganar más partidos de los que va a perder. A Estudiantes, a pesar de tener a Verón, Carrusca, Benítez, Sosa y Enzo Pérez, le costó mucho armar juego y Boselli estuvo muy lejos de tener una clara para convertir. Finalmente, el Pincha lo terminó pagando caro.