La noche del sábado se rindió a los pies de Charly García

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Charly y su teclado, una comunión con alma.
Charly y su teclado, una comunión con alma.
El músico cerró la primera edición del Prevemusic con un concierto memorable. Antes habían pasado otros grandes de la movida nacional, siendo recibidos por más de 20 mil personas.

Seguramente los calificativos en los que uno puede pensar para calificar lo ocurrido en la noche del sábado en el club Atlético Unión cubrirían varios aspectos: serían todos necesarios, acertados y también insuficientes. Ocurre que a lo largo de esas más de seis horas de comunión con el rock hubo tiempo para emocionarse con las más diversas sensaciones.
Seguido por un número de asistentes que en un principio los organizadores ubicaban en torno a las 23 mil personas, la edición inicial del Prevemusic resultó en un ciento por ciento exitosa.

En el que fue el evento masivo más importante de la historia de la ciudad nada quedó al azar. La organización dispuso que desde temprano en la mañana del sábado se fuera cercando de controles el predio albiverde que comenzó a recibir los primeros visitantes pasado el mediodía.

El campo se fue poblando con lentitud y fueron apareciendo carteles con saludos hacia los más disímiles lugares, sumándose provincias distantes e incluso países como Bolivia que también tuvo a sus representantes.

Sin los lentes y con su característico bigote bicolor.
Sin los lentes y con su característico bigote bicolor.
El escenario comenzó a recibir primero las bandas locales, quienes tuvieron una oportunidad histórica de compartir el sonido y el ámbito en el cual pronto estarían algunos de los más grandes de la música nacional.

La apertura oficial exactamente a horario, efectuada por Bebe Contepomi, dio paso a Parientes y Tourettes, ganadoras del concurso nacional de bandas.

De inmediato se desgranó la parte central del evento, con las incansables Pastillas del Abuelo, un inspirado Vicentico, un enérgico Ciro y dejando el cierre a cargo de un ecléctico Charly García.

Luces y sonido estuvieron a la altura de las circunstancias, contextualizando un recital que pudo estar en cualquier punto del país donde este tipo de eventos es moneda corriente.

Miles de asistentes, historias, anécdotas y sensaciones. Todas juntas bajo el paraguas del Prevemusic, una propuesta que ha llegado para quedarse.

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