Recordando el Pasado – Nº 8

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Sunchales en 1930 (semana del 5 de octubre al 11 de octubre).

La comuna cerró la carnicería

La Comisión de Fomento, cuya administración ejercían los hombres del Partido Socialista, bajo la presidencia de Adolfo Actis, había emplazado a los carniceros a no elevar artificialmente el precio de la carne. Como éstos hicieron oídos sordos a la admonición comunal, la entidad resolvió abrir una carnicería oficial expendiendo el producto a menos de 60 centavos el kilogramo de corte único y al contado.

Este contado fue la causa del cierre de la carnicería. El pueblo habituado a las libretas mensuales, prefirió seguir la rutina con su carnicero repartidor. De este modo, la iniciativa de la Comisión de Fomento, careció del apoyo popular que precisaba para sostenerse económicamente y se vio obligada por esta circunstancia a suspender el suministro de carne a la población menos pudiente, al precio que había prefijado.

Fiesta Patronal

Sunchales se había preparado para celebrar el 12 de este mes, su fiesta patronal. Siendo cura párroco el sacerdote Macagno, de conformidad con una asamblea popular, se convino celebrar el día de San Carlos, patrono del pueblo, el 12 de octubre en lugar del 4 de noviembre, fecha del Santoral. Las causas que se invocaron en la reunión de vecinos, fueron las siguientes: iniciación de los trabajos de recolección de las cosechas; otra, las lluvias año tras año, aguaban las fiestas. Como ya se siembra poco en la colonia, de agrícola pasó a tambera, y las lluvias se han regularizado. Sería oportuno celebrar las fiestas patronales el 4 de noviembre con mayor solemnidad y el 19 de octubre rememorar la fundación del pueblo, hoy ciudad, fecha en que el Gobernador Gálvez, firmó el Decreto respectivo.

Cine sonoro

Los hermanos Cipolatti informaron que habían contratado los servicios de un equipo sonoro «Vitaphone» (no se había perfeccionado aún el sistema «movietone»). Constituía la novedad del siglo, el cine hablado y musicalizado. Cuando el cine era mudo (la gente decía biógrafo) entre acto y acto amenizaba la función con selectas piezas de piano, el conocido hijo de sunchales Juan G. Bosch. Dependía de la recaudación: Juancito cobraba $ 10 por noche y las entradas eran de 50 centavos a un peso, según el programa y el uso de la película más o menos estropeada.

Confidencias

Está muy en boga la correspondencia amorosa por intermedio de los periódicos de campaña en base a iniciales que solamente los enamorados conocían. Transcribo una confidencia: A.S. le escribe R.R. «Te amo en silencio y siempre pasas frente a mi casa sin decirme nada. Ahora que te vas al servicio militar, pasa y mírame siquiera, ya que no me quieres hablar».