(Por: Prensa Hogar) – La gesta del Hogar de Ancianos “La Casa del Abuelo Otoño Feliz” corresponde a un grupo de personas emprendedoras, soñadoras, con sentido común y un gran espíritu de solidaridad; Todo lo demás se plasmó en proyectos desinteresados de profesionales, empresas, particulares, el pueblo… “Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue”.

Y finalmente llegó el día: 20 de marzo de 1997. Esa jornada, con cinco ancianos, arrancamos, con miedos, inseguridades, con nada de experiencia, con escaso perfeccionamiento pero con una voluntad y alegría sin límites. También en esa ocasión se juntaron vocaciones y buenas intenciones en favor de los demás, luego se pasaron por todas las situaciones imaginables, zozobras, frustraciones, inconvenientes y triunfó el amor y la solidaridad. Dicen que los grandes momentos de nuestra vida llegan cuando juntamos coraje y convertimos los miedos en lo mejor de nosotros mismos.

Nada de esta hermosa realidad sería posible sin el inconmensurable trabajo del personal del Hogar. Actualmente, más de veinte personas junto a los profesionales son las que a diario vigilan, protegen, asisten y miman a los abuelos.

Ningún ser humano carente de sensibilidad, podría realizar la tarea encomiable de los cuidadores de ancianos, puesto que al igual que los niños necesitan y requieren atención y amor en forma permanente.

El concepto de Hogar de nuestra institución se hace extensivo a todos ellos, incluso a los que hoy no están, puesto que cada uno forma un eslabón importante en esta gran cadena solidaria y de buena voluntad.

En el cumpleaños de la inauguración de nuestras instalaciones, queremos agradecer el apoyo y la generosidad de todas las personas, profesionales, comercios, industrias, empresas, Gobierno Municipal y Provincial, que hacen posible el funcionamiento del Hogar, adecuándolo constantemente para mejorar la calidad de vida de nuestros huéspedes y honrar el sueño de los creadores que nos precedieron.