Con una campaña política a semanas de comenzar, con candidaturas prontas a confirmarse, con varios integrantes del Ejecutivo y Legislativo compitiendo por los diferentes cargos electivos, la relación Concejo – Legislativo puede en los días venideros llegar a un punto sin retorno.

Ocurre que, hasta ahora, más allá del manejo casi en estanques diferentes de dos de los poderes locales, en algún momento se limitaban las declaraciones, se agotaban las Minutas y todo volvía a una tensa calma. Esto mismo fue reconocido por el ex titular del Cuerpo, Horacio Bertoglio, como una de las falencias de su última gestión al frente del Concejo; indicando que fue demasiado tolerante y concordante, dejando pasar mucho tiempo sin que hubiera respuestas o definiciones.

La presidencia de Pablo Pinotti comenzó con un acercamiento casi inmediato. Reuniones y promesas de mayor diálogo trascendieron apenas horas después de haber asumido formalmente. No obstante, pareciera ser que será esta misma presidencia la que impulse una denuncia formal hacia el Intendente.

El detonante será, nuevamente, el Plan Integral de Pavimentación.

Demasiados meses sin información fehaciente, números que no terminan de conocerse, que son remitidos con mucha dilación (hoy se manejan cifras de noviembre cuando ya venció enero) y un preocupante desinterés en cumplir la Ordenanza vigente, hace que todo marche nuevamente hacia el hartazgo.

Lo curioso de todo es que, el Intendente Bolatti, arrancó el 2015 con una clara bajada de línea: relanzar el pavimento junto con su candidatura a la reelección. Las reuniones en vecinales “conflictivas” desde el punto de vista de recaudación y el involucrar a vecinos para que hablen con sus pares, son herramientas altamente valiosas sólo que llegan con seis meses de demora. Hasta ahora, el Plan estuvo totalmente huérfano y si avanzó fue debido a la buena predisposición de los frentistas y a las oportunas maniobras de la administración que se las fue ingeniando para no responder múltiples Minutas (o hacerlo parcialmente).

Llama la atención, decíamos, que en estas semanas, Bolatti renueve esfuerzos para comprometer pagos a vecinos de sectores que ya están formalmente caídos. Además, más peculiar es aún el desconocer ex profeso la nota que a modo de alerta remitió el Concejo en pleno el 30 de diciembre.

En la misma, se lo impone de la obligación -aún no cumplida- de acatar el texto de la Ordenanza 2406/2014, reintegrando fondos y dando de baja sectores. “La falta de cumplimiento (…) podría derivar en la presentación de la pertinente denuncia por incumplimiento de los deberes de funcionario público”, expresa ese mismo texto.

¿Hasta dónde se tensará la cuerda? ¿Hará cumplir esta advertencia el Concejo? ¿Seguirá aguardando un gesto del Ejecutivo -a estas alturas altamente improbable ya que el propio Intendente reconoció y publicó en el perfil oficial de Facebook de la Municipalidad que la obra se hará sí o sí- para recomponer relaciones? Otras dudas surjen a partir del Informe remitido por el propio Secretario de Hacienda, Leandro Goddio y de lo publicado en la web Municipal: ¿Serán suficientes los 286.874 pesos que dicen tener disponibles para reintegrar a todos los vecinos involucrados? Si se cumple con esto, ¿cuánto dinero quedará para continuar avanzando en la obra? Tampoco queda claro el porqué insistir en lograr el pago de los vecinos en sectores donde es necesario “un pequeño esfuerzo” cuando en realidad les debió reconocer que debió hace semanas reintegrar el dinero, tal como está establecido en la Ordenanza que en otros artículos pretende seguir cumpliendo.

Con 20 días de remitida la nota desde el Concejo y a casi un mes desde la Sesión Extraordinaria que le dio origen, nuevamente la definición quedó del lado del Concejo. El consenso de los seis en avanzar en la denuncia formal es palpable, los vecinos observan con atención, algunos esperanzados en poder poner en marcha un Plan que nunca terminaron de tener muy en claro y otros, con expectativa de sumar nuevos sectores al mismo, revitalizándolo desde ese ángulo.

Con el tiempo transcurrido, queda claro que el Ejecutivo no acatará la Ordenanza y cuanto más plazo transcurra, mayor será la mezcla que el tema logre con la campaña preelectoral. Claro está también que, con numerosos desaires, si no actúa en consecuencia, el Legislativo se expone a un 2015 con muchas más complicaciones que un complejo y difícil de olvidar 2014.