Apostillas del Concejo

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Repasamos algunas de las particularidades que dejó la última sesión del Concejo Deliberante en nuestra ciudad:

– Acceso a la información pública: El ingreso de una nota por Secretaría motivó la respuesta de parte del Presidente del Cuerpo, quien explicó algo que los asistentes a las sesiones ya sabíamos puesto que el tema consultado había sido aclarado tiempo atrás. Con más razón, siendo simple y clara la respuesta, llama la atención que el Ejecutivo no la haya dado al ciudadano que la pidió. También fue extraño cómo los concejales dejaron pasar este punto, siendo ésta una de las principales herramientas con las que cuentan los ciudadanos para acceder a información. Si los conejales no reclaman que se respeten los tiempos y no se aplican las sanciones previstas, de poco servirá.

– Samco: Aún cuando el actual Presidente del Concejo es parte integrante del triunvirato intervenido en el Samco en calidad de Tesorero y además representante del Ejecutivo en el ente, ni él ni ningún otro edil hizo aporte alguno sobre el pedido de reunión ingresado por la Secretaría. Cabe recordar que es uno de los pocos Samcos en proceso de Normalización por 90 días que se ha extendido sin explicación alguna durante años, alejándose completamente de la práctica democrática vigente y obviando cualquier argumento público hacia la comunidad para dicho accionar, el cual se encuentra evidentemente respaldado por el Municipio y el Concejo en pleno.

– Solidaridad: tras la lectura de la nota por seguridad elevada por vecinos, María José Ferrero, Oscar Trinchieri y Fernando Cattaneo se solidarizaron con Isabel Silva, a quien señalaron como víctima de ataques anónimos por sindicarla como responsable de la organización de la misma y tener apetencias políticas. Los demás concejales no consideraron pertinente sumarse aunque si Leandro Lamberti refirió que lo peor que se puede hacer es politizar este tema.

– Casa de Steigleder: el discurso del autor de la propuesta para incorporarla al listado de Patrimonio Cultural local, Carlos Gómez, constó de varias reiteraciones acerca de la que debe ser correcta la denominación. El edil insistió en que no debe ser llamada Casa del Fundador ya que esto es históricamente incorrecto.

Si bien esto es así, ¿qué deberemos hacer con el cartel del exterior del inmueble? El mismo, colocado por el Municipio, expresa con claridad: Casa del Fundador incluyendo un claro argumento acerca de dicha situación.

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