REP LXVI – Los mozos de café buscan fondos para su asociación

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Sunchales, agosto de 1938

Baile de los mozos de café
Parece ser que, en Sunchales, en esta época el dinero tenía mucho valor y era escaso. En cambio, abundaban los bienes de consumo y de uso. En la actualidad, año 1972, el dinero se cuenta por miles en manos del pueblo, escaseando los bienes de consumo, como la carne, por la veda.

Los mozos de café, unidos societariamente, llevaron a cabo un baile en la Sociedad Italiana, en procura de enriquecer su patrimonio social. Cobraron la entrada, por su puesto, pero los comerciantes que no fueron al baile, obsequiaron a los mozos los siguientes bienes: Qüesta y Cía. donó un sombrero; Casa Glasberg, donó un traje para niño; Vitali, un par de zapatos; Cinzano y Cía. 6 cajones de vermouth; Pini Hnos. una botella de Pineral; F. Grecco, 7 cajas de cigarrillos Particulares y Gavilán; Cervecería San Carlos 2 ceniceros y porta – escarbadientes; en fin, la asociación de mozos tuvo que agregar en su inventario de donaciones, 2 relojes pulsera, 15 bomboneras, una cartera, varios cajones de vino, cerveza, quesos y algunos salames.

Con todo esto, la asociación pudo ir adelante.

Escena de bar (Museo y Archivo Histórico Municipal).

Ruidos parásitos
Los poseedores de radios se quejaban de los insoportables ruidos parásitos en sus altoparlantes. Había una Ordenanza que exigía la colocación de filtros, por ser la corriente continua, a fin de que se amortiguaran un poco tales ruidos, exigencia que nadie cumplía.

El concejal Adolfo Actis, en una reunión de la Comuna, pidió que se inspeccionaran las máquinas que los producían y se multaran a sus infractores. Un concejal radical, se opuso, alegando que la medida era anticonstitucional.

Llevado el asunto a consulta del asesor letrado de la C. de Fomento, Dr. Sixto Bayer, este dictaminó que la Ordenanza estaba dentro de las facultades privativas de la comuna por consiguiente cabía la fiscalización de su cumplimiento.

Comentarios políticos
Temas que en Sunchales jamás faltaron pues sus ciudadanos eran afectos a discutir cosas de esa índole.

En 1938 estaba Mussolini en el apogeo de su popularidad en Italia y naturalmente, su doctrina «fascista» daba origen a discusiones entre la colectividad italiana y entre sus descendientes, formándose dos bandos, discusiones que a veces terminaban en riñas y rencillas familiares.

Hitler en Alemania, pasaba casi desapercibido, pues colectividad de esa nación, no había casi en Sunchales.

En cambio, Franco en España en plena revolución sangrienta, entre hermanos, promovía la compasión de todos por los sufrimientos que padecía el pueblo español, inocente víctima de ideologías no comprendidas.

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