Elecciones 2019: Las lecciones de la elección – Parte II

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Rápido de reflejos, Toselli aún antes de comenzar a festejar ya impuso la agenda de una transición que debiera ser especial ya que se la hace a sí mismo pero que puede contener múltiples variantes.

«Estoy pensando ya en el próximo Gabinete» fueron las palabras que dijo a este medio antes de reunirse con sus eufóricos seguidores del Ateneo que lo aguardaban en la noche del domingo. «Quiero ser más abierto y participativo», fue otra de las frases de alto impacto y significación.

Se trata de un funcionario que acaba de ser reelecto con casi el 60% de los votos que sabe que su principal punto débil puede pasar por su entorno más íntimo. En lo que va de su gestión, el Gabinete ha sido un rompecabezas siempre en construcción, debiendo apelar en múltiples ocasiones a las fuentes del Ateneo para encontrar a funcionarios que se sumen en diferentes áreas. No obstante, ya desde hace un par de semanas Toselli viene declarando que están trabajando en otro tipo de organización, más moderna, transversal y acaso con otros nombres. El desgaste de cuatro años de función pública puede ser un factor importante para algunos, más cuando hay por delante otros cuatro años más para encarar.

El reconocer ese punto a mejorar y rápidamente encarar su solución sin dejarse llevar por las mieles del resultado altamente positivo, es de verdadero estadista. Claro que la oratoria debe estar respaldada luego por acciones. Estos «extraños» seis meses de transición consigo mismo puede que se vean acompañados por importantes novedades.

En la otra vereda se encuentran quienes fueron sus contrincantes electorales, aunque con distintos matices. En el caso de Sandra Palomeque, el resultado importa pero no se trataba de lo principal, siendo su debut absoluto en la arena política y sabiendo de antemano que se plantaba en un escenario complejo.

Sin embargo, para Oscar Trinchieri queda la sensación de final. La diferencia refleja que su postura ante lo que debiera ser la administración local ya no es masivamente compartida. La verticalidad partidaria no se refleja en el electorado sunchalense, que consagró a Alcides Calvo en el Departamento, a Lifschitz en la Diputación y le dio 300 votos más a Bonfatti que a Perotti.

Aún cuando muchos compartieron su discurso contra la inseguridad a nivel local, la falta de otras propuestas concretas terminó limitando su perfomance. Dependerá de él cómo amoldarse al nuevo Concejo para hacer rendir al máximo estos dos años de gestión que aún le quedan si quiere mostrar una imagen renovada a futuro, ya sea para insistir a nivel local o bien para intentar regresar a la estructura provincial en donde ya tuvo un paso.

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