El Cemajus y sus tres décadas

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Integrantes del Cemajus, en una de las donacinoes efectuadas en la comunidad.

En los recreos de la escuela “Ameghino” las docentes teníamos sectores asignados para el cuidado de los alumnos. Esto servía como solaz e intercambio de cometarios que establecían los vínculos de amistad entre colegas. Cercana a su jubilación, Dolly Viarengo de Actis solía comentar: “Tengo una prima en Rafaela que se retiró y ahora integra un grupo de docentes jubiladas de la Escuela Alberdi; sería bueno que nosotras hiciéramos lo mismo”, refiriéndose a la entidad que nos albergaba en ese momento. Ella, la ideóloga, se jubiló y nosotras rendimos concursos de ascenso para ocupar cargos directivos, situación que nos distanció según la ubicación de los establecimientos en Sunchales y Rafaela. Ya no era posible ejecutar aquella idea inicial nombrando solamente a una escuela, la que nos había aglutinado en una época anterior.

Llegó agosto de 1989 y en la Biblioteca de la escuela N° 1212 “Pioneros de Rochdale” se realizó la reunión organizativa y allí concurrieron, invitadas, docentes que habían actuado en distintas entidades educativas y con especialidades diversas. En el acta fundacional constaron los objetivos que desarrollaría el grupo constituido y se eligió la sigla CE.MA.JU.S (Centro de Maestros Jubilados de Sunchales). No fueron solamente los vínculos y su extensión considerados como una meta; se añadieron muchos otros propósitos íntimamente relacionados con la misión de un docente en ejercicio o fuera de él, con idéntica vocación.

La primera actividad se avecinaba el 11 de septiembre. ¿En qué espacio rememorar a Sarmiento? Solamente una avenida, con una placa muy alta al comienzo, esquina de Juan B. Justo, sirvió como punto de reunión para aquellas que se congregaron entonando las estrofas del Himno Nacional y el Himno a Sarmiento. Todas recuerdan el viento que silbaba, henchido, desbaratando melenas y llevándose acordes de los Himnos.

Y a partir de allí surgió el plan de salvar la deuda que la ciudad tenía con los próceres. Los bustos de Sarmiento, Moreno, Belgrano, Laprida y Moreno fueron adquiridos con fondos propios, encargándose la Municipalidad de erigir los pedestales. Más tarde, la fecha fue incluida en las recordaciones oficiales con el CEMAJUS como su organizador. Cada Día del Libro se obsequian textos a las bibliotecas escolares; Cada Día del Niño se hacen aportes a la Casa del Niño “Rincón de sol” y a la Cooperadora del Hospital se donan pañales.

Todas las socias aportan su cuota y se encaran acciones solidarias. Docentes con necesidades por razones de salud han tenido el apoyo del CEMAJUS; así como las que debían asistir a cursos de perfeccionamiento. Para cada aniversario de las escuelas se incrementa el patrimonio según las necesidades detectadas. Se ha colaborado con aportes económicos para solventar charlas o presentaciones de escritores, profesionales, etc. Con motivo de los 125 años de Sunchales, han colaborado con la Municipalidad local para recopilar información histórica de las ONG. Cada año es despedido con una cena de camaradería donde se congregan con entusiasmo y armonía. Con motivo de los 50 años cumplidos por la Declaración de Ciudad (2017), el CEMAJUS presentó un Proyecto Histórico – Cultural: “Recuperación de nuestra Raíz Histórica”, con referencia a la puesta en valor de los restos del Fortín de los Sunchales, aceptado por la Municipalidad, quien a la vez las declaró Madrinas de este baluarte histórico.

A tres décadas de aquella génesis, las docentes jubiladas rememoramos la trayectoria cumplida según los principios trazados. La memoria se nutre de hechos y el espíritu siente su regocijo.

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