Halloween, una fiesta pagana

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¿Fantasmas, brujas, calaveras, sarcófagos, máscaras, vampiros, monstruos sueltos por las calles? Los disfraces nos traen estas imágenes de terror y precisamente son los niños los más entusiastas en celebrar una fiesta que no nos atañe porque es pagana.

Allá por el Reino Unido nació el hábito de la celebración de Halloween o “Noche de Brujas”, para luego pasar a Estados Unidos de América del Norte, aunque en los calendarios del tiempo se pierden los umbrales de esta costumbre que hoy va ganando adeptos.

Los hogares de aquellas regiones también se decoran con modelos de horror. Los niños no alcanzan a comprender el verdadero significado, lo hacen por imitación o quizás por esnobismo que les bajan los adultos. Les entusiasma recorrer las casas, llamar y recibir caramelos, eso es lo que entienden. El famoso “trato o truco” es lo que dicen cuando les abren las puertas.

¿Y por qué ese nombre? Deriva de “All Hallows Eve”, que significa “Víspera de todos los Santos”. Fue la Iglesia católica la que estableció como celebración el «Día de todos los santos», en honor de todos los que «gozan de la vida eterna en la presencia de Dios» y no aparecen en santorales o no se conocen sus nombres; anónimos seres que pasaron por lo terrenal y ahora también están en el cielo, reino del Padre.

Entonces, ¿por qué se transformó en un día de espanto, de pánico y con la aparición de tantos personajes perturbadores? Si nos adentramos más aún en la historia, los historiadores del siglo XVIII relacionaron esta fiesta con un ritual de la isla mística de los celtas llamada Samhain (fin de las cosechas), para celebrar el término del estío y el arribo de los días más frescos y breves del otoño. Se iniciaba el 31 de octubre y se extendía por tres jornadas. Se decía que era un homenaje al “Rey de los muertos”.

Fue cambiando de región y de país, variando su significado. Entre 1500 y 1800 se trasfiguró hasta convertirse en Halloween. En 1870, por ejemplo, una revista para mujeres publicó un artículo que describía a Halloween como un «día festivo inglés». Superó al Día de San Valentín o Semana Santa en la compra de chocolate.

Sin embargo, es un día festivo “no religioso”. El diario “La Nación” dice de “Halloween que brinda un espacio para que adultos y niños jueguen con sus miedos y fantasías”. Nos preguntamos: ¿por qué debemos copiar versiones del paganismo, considerado este como el conjunto de personas que adoran a dioses considerados falsos desde la perspectiva de las tres religiones monoteístas? Copiar, imitar, seguir la corriente, sin internarnos en el real conocimiento de un hecho tan motivador. Como cuando celebramos la Navidad con imágenes de trineos, renos, nieve, alimentos con grandes calorías, en medio de un paisaje que tiene maravillosas frondas de verano, noches estrelladas en diciembre… y aquel Niño Dios que hoy hemos cambiado por Papá Noel y Santa Claus.

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