Del matriarcado al Banco Rojo

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Europa ha sido cuna de grandes proyectos y acciones desde tiempos inmemoriales. Los inmigrantes trajeron las doctrinas del cooperativismo y el mutualismo a Sunchales, entre otros legados de enorme valía que han labrado senderos fértiles en el accionar de los días. Ahora ha llegado a nuestra ciudad una sugerencia o proyecto “cultural y pacífico” que proviene de la zona central de la península itálica; exactamente de Perugia, capital de la región Umbría. En realidad, surgió como acto lanzado por “gli Stati Generali delle Donne” y no lleva mucho tiempo su inauguración sucedida el 25 de noviembre de 2018, Día Internacional de Eliminación de la violencia hacia las mujeres.

¿Por qué en esta fecha? Las hermanas Mirabal, también conocidas como Las Mirabal o Mariposas (Patria, Minerva y María Teresa Mirabal), fueron tres hermanas dominicanas que se opusieron fervientemente a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Las tres fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960.

¿Por qué un banco rojo? Porque simboliza el lugar ocupado por una mujer víctima de femicidio. Se busca, por supuesto, alcanzar repeticiones en todo el planeta para accionar la conciencia de los jóvenes y la ciudadanía en general. La idea no quedó en Italia y como con otros símbolos, cruzó el océano o los cielos para llegar a Argentina. Buenos Aires y Villa Gesell fueron las primeras ciudades en seguir la iniciativa para recordar y rendir homenaje a mujeres a través de personas que se comprometieron con el proyecto; mujeres, médicos, alumnos, una diversidad que tomó como propio lo del “banco rojo” y con ellos se vistieron las plazas “en memoria de todas las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas”.

Según información del Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación, un total de 155 femicidios se cometieron en la Argentina durante la primera mitad de 2019 y 13 de las víctimas tenían menos de 11 años. La mayor cantidad de casos se registró en la provincia de Buenos Aires. Santa Fe, lamentablemente, figura en tercer lugar dentro del gráfico de la ignominia. Diario “Clarín” informa “Un femicidio cada 32 horas” (25/11/19).

El antiguo “matriarcado” se refería a un tipo de sociedad en la cual las mujeres tenían un rol central de liderazgo político, autoridad moral, control de la propiedad y de la custodia de sus hijos, esencialmente. Se cuenta así de los “selknam” en Tierra del Fuego, por ejemplo. Se cree que ese matriarcado fue derrocado por los hombres para imponer el patriarcado imperante. Y de allí… llegamos al banco rojo después de un largo trecho en la historia.

Teniendo la ley del divorcio cuando imperan las desavenencias en el hogar, ¿qué turbulentas sensaciones se viven para querer aniquilar, hacer desaparecer, matar, incluso cuando existen hijos de ambos que necesitarán de esa madre como acompañante para la crianza futura? Reconocidos están los vínculos más cercanos como aquellos que tienen especial incidencia en estas estadísticas fatales.

Cabe preguntarnos qué quedó de aquellas palabras de Amado Nervo: “El proverbio persa dijo: no hieras a una mujer ni con el pétalo de una rosa; mas yo te digo: no la hieras ni con el pensamiento”. Marchas, afiches, notas periodísticas, fotografías, charlas de profesionales, etc., son mecanismos usados para concientizar y revertir esta situación trágica. Sunchales suma a través de una ordenanza municipal el “banco rojo” como espontánea y pública manifestación para alertar, crear sensibilidad y cambios de conducta.

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