REP 137 – Donato, Director de la escuela «Florentino Ameghino» (Parte I)

725

Resumen del libro: «Apuntes para la historia de Sunchales», de Basilio M. Donato.

El 15 de marzo de 1917 tomé posesión del cargo. El Director Escipión Guzmán, santiagueño de origen, me puso al frente del 6° grado de reciente creación, en la escuela N° 379 «Florentino Ameghino». El diputado Ramón Visconti había obtenido dicha creación, tan solicitada por los padres.

Mis primeros alumnos fueron los siguientes: Florentina Manera, Catalina Rotman, Delia Marquínez, Helvesia Comtesse, Elsa Lombella, Raquel Charovsky, Ana Charovsky, Enriqueta Hisgen, Elia Batocchi, Raquel Rustein, Eros Depetris, Fernando Juan Audagnotti y José Lastra.

Al mes, fue trasladado el Director Escipión Guzmán y se designó en su reemplazo a Don Francisco Díaz, inspector de escuelas jubilado de la Provincia de San Juan.

El personal lo componían los siguientes maestros: Srta. Sara Cardoso, Ida Corti, Mercedes Vallejos, Olga Köler, Ceferino Tamargo, Octavio Sosa, David Tomasso (Director del Taller) y Aquiles Badessi (Profesor de Música) y Palmira Saravia (Profesora de Labores). Años después actuaron Nicolás Giampaoli, Domingo Giovannini, Olga Cossettini, Arturo Gallo Montrull, J. Pedro Hormaeche, Ovidio Alarcón y A. Bonaiuto. De los maestros nombrados, seis carecían de título.

Grupo de alumnos y docente de la Escuela N° 379, año 1920. Alumnos: N. Bertetlo, T. Manera, A. Scaletta, O. Girard, A. Gorosito, C. Manchini. Docente: Basilio Maria Donato (Museo y Archivo Histórico Municipal).

El Director Díaz, viejo y enfermo, sufría además de manías de persecución, dispuso cambios de grado. A Octavio Sosa, de 5° grado debía atender el primero, desplazando a la Srta. Sara Cardoso, inmejorable docente para los recién iniciados; yo, debía pasar a segundo y en mi lugar de 6° grado iba a ir un maestro sin título que no sabía dividir decimales.

Naturalmente, Sosa y yo elevamos nuestra protesta a la Inspección General de Escuelas, considerando arbitrario este movimiento a mediados de curso.

Vino el Inspector seccional, Julio Pérez Hernández y dispuso: la cesantía del Director Díaz y me obligó a aceptar la Dirección interinamente, porque ningún otro maestro de mayor antigüedad quiso dirigir el establecimiento.

No debí andar muy bien yo en el nuevo cargo de mucha responsabilidad, por cuanto el corresponsal de La Capital, diario de Rosario, el 12 de julio de 1917, publicó lo siguiente: «Llamamos seriamente la atención del H. Consejo de Educación sobre la necesidad de llenar con urgencia, la vacante de Director de la escuela «Florentino Ameghino» de Sunchales, a fin de que el establecimiento no marche sin timón, debido a la incapacidad de quien actualmente la dirige. Carece de autoridad y los maestros no le obedecen».

La Patria, de Rafaela, publicó algo parecido.

Naturalmente, esto picó mi curiosidad e hice averiguaciones en el pueblo, en procura de identificar al corresponsal. Era un dentista que se hacía llamar Doctor, dentista mecánico, poeta, dramaturgo, periodista, etc., quien le había solicitado al Diputado Ramón Visconti, lo hiciera nombrar Director de la escuela Ameghino. Visconti, antes de que esto sucediera por conducto de otros políticos más influyentes, consiguió de inmediato mi nombramiento efectivo.

Comentarios