Dolly Actis y el camino de la ausencia

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Nuestra vida continúa su trayectoria y en ella engarzamos hechos cotidianos y normales, otros accidentales y conmovedores, así como marchamos perdiendo queridas y valiosas figuras de nuestro entorno, en diversas áreas de protagonismo. La amistad, considerada siempre como auténtica fortuna, nos va alimentando el espíritu durante décadas, hasta que en alguna fecha precisa del almanaque nos despoja de una compañía aquilatada en el diario transcurrir de la profesión y en mi caso, de la cercanía en una calle diariamente recorrida.

Hoy es Dolly Viarengo de Actis, querida colega de la Escuela N° 379 “F. Ameghino°, quien ha emprendido el camino de la ausencia definitiva. Noventa y dos años le sirvieron para desarrollar una vida activa en las instituciones de la ciudad, además de su desempeño como docente laboriosa, responsable y destacada, que la llevó a ocupar el cargo de Vicedirectora en la misma institución donde ejerció al frente de las aulas.

Nació el 21 de junio de 1927 en Morteros, provincia de Córdoba. Había logrado su título de Maestra Normal Nacional en 1944. Contrajo matrimonio con Omar Actis; en 1952 se radicó en Sunchales y a partir de 1955 comenzó como maestra en la Escuela Nº 379 “F. Ameghino”. Continuó en ese establecimiento hasta 1979, jubilándose en el cargo de Vicedirectora.

Presidenta de la Comisión fundadora del Museo y Archivo Histórico Municipal, realizó su trabajo con ahínco. Dirigió la Comisión de la Revista del Centenario de Sunchales en 1986 y participó de la Comisión Central para estos festejos, así como tuvo la responsabilidad frente a la redacción de la Revista de la Sociedad Italiana “Alfredo Cappellini” en 1981, cuando la institución cumplió su centenario de vida. También participó en la Comisión para selección del logotipo, Exposición alegórica y Libro del Centenario.

Colaboradora de la Biblioteca San Carlos y miembro fundador en 1993, se desempeñó como Coordinadora de la Parroquia, con grupos de familia del Barrio Centro – Sur. Con respecto al Centro de Maestros Jubilados de Sunchales (CEMAJUS), nació esta entidad según su idea y propuesta. Próxima a jubilarse, manifestaba su deseo de seguir unidas cuando las maestras de la Escuela Ameghino fueran cerrando también esa etapa activa. Pero varios años debió esperar Dolly para ver concretado su sueño. Las compañeras de ese momento se trasladaron a cargos directivos de otras escuelas y finamente se decidió convocar a los docentes jubilados de todos los establecimientos, sin distinción. Por tan prolífica actuación comunitaria, el Concejo Municipal de Sunchales la reconoció como Antigua Pobladora de Sunchales en 2012, propuesta por el CEMAJUS. Una justa retribución por tal despliegue como docente y ciudadana.

Su primera casa en calle Santa Fe fue ámbito de reuniones cordiales donde los festejos nos reunían con la magia de la amistad y el deseo de compartir. En lo personal, la recuerdo y valoro como una persona muy franca, recta y dinámica. También a sus instancias formamos un grupo que hizo de los festejos para los cumpleaños una tradición disfrutada a pleno. El recuerdo permanecerá intacto, pero extrañaremos a Dolly como aquella compañera que el destino ubicó en nuestra travesía para hacernos más completa la vida y la docencia.

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