Colonia Raquel: Perussia y el impacto cotidiano del aislamiento

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En las pequeñas comunidades de la región, el impacto de la cuarentena y el aislamiento social obligatorio tiene un impacto distinto. Bajo esa premisa, Danilo Graziutti dialogó en «Buen Día Sábado» con Víctor Perussia, presidente comunal de Colonia Raquel.

En primer lugar, Perussia comentó que en el ejido urbano no somos más de 80 personas, lo que hace que sea mucho más fácil ponerse de acuerdo. «Vemos en las reuniones que cada pueblo tiene realidades distintas, como la nuestra en donde la mayor parte de la población se encuentra radicada en la zona rural», señaló.

«Antes de que comience la cuarentena, ya habíamos estado en contacto con autoridades provinciales y nos habíamos puesto a trabajar en conjunto con los referentes del club a fin de suspender las prácticas deportivas. Luego vimos que tanto la Nación como la Provincia fueron tomando determinaciones similares», sostuvo, añadiendo que «de todas formas, vamos tomando diferentes acciones día a día».

«Se nos facilita respecto a otros lugares puesto que no contamos con entidades bancarias y la cantidad de comercios es muy reducida. Igualmente hemos establecido una campaña de información previa para luego hacer obligatorio el uso del barbijo», continuó.

«En la zona rural hay mucho más movimiento, se vive de una forma totalmente distinta a una ciudad ya que están exceptuados y pueden moverse. Pueden de todas maneras venir al pueblo a hacer compras o trámites en el horario permitido. Igualmente tienen sus propias limitaciones de seguridad y tareas de limpieza y cuidado establecidas», prosiguió.

En el plano sanitario, explicó que si bien tienen un centro de salud, dependen del hospital de Humberto 1º, como principal referente cercano en lo que respecta al cuidado de los pacientes. «Se hicieron mamelucos y se adquirieron todos los elementos de seguridad necesarios para los doctores y enfermeros o asistentes que allí trabajan. También pudimos separar la labor de la asistente social, disponiendo de otro espacio físico para su trabajo», dijo.

«Al pueblo se entra con normalidad. Lo discutimos mucho en la Comisión ya que tenemos dos cruces, una ruta provincial que no podemos cortar y otro perpendicular que es utilizado por los productores, a quienes tampoco podemos detener. Si dispusimos de un control continuo de Policía y agentes comunales para evitar que aquellos que ingresan al pueblo deambulen por el mismo sino que solamente hagan las tareas que tienen pendiente», concluyó.

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