Pequeños comerciantes plantean dificultades para trabajar

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Los Comerciantes Autoconvocados elevaron una nueva nota a las autoridades sunchalenses, a fin de plantear lo que consideran serían modificaciones positivas al momento de realizar una suerte de flexibilización controlada a nivel local.

También pidieron por cambios en el funcionamiento del Centro de Transferencia de Cargas en donde consideran, el problema está enfocado de forma errónea, generando aumento de costos y mayores posibilidades de interacción con personas ajenas de la ciudad y por consiguiente, expuestas a la posibilidad de ingresar el Covid-19.

Mientras tanto, se conoció que los kiosqueros y despenseros también se encuentran reuniéndose para elevar sus propios pedidos -algunos de los cuales como horarios están contemplados en esta nota- ya que entienden que hasta ahora no fueron consultados sobre las medidas adoptadas.

A continuación, reproducimos la nota generada:
Sr. Intendente Municipal
Dr. Gonzalo Toselli
Presente

Los pequeños comercios, talleres, cuentapropistas, prestadores de servicios y emprendedores de la ciudad, cuyos datos ya le hemos enviado en notas anteriores, llegamos a usted para acercarle nuestras consideraciones respecto de las políticas públicas que su gobierno viene aplicando en esta comunidad respecto a la problemática del COVID-19. En primer lugar corresponde felicitar por el esfuerzo realizado por la comunidad hasta la fecha, que se plasma en la ausencia de casos positivos de corona virus en la ciudad. Pero, al mismo tiempo, hay situaciones que debemos remarcar porque, entendemos, no suman a la solución de la problemática y, en algunos casos, hasta generan un daño mayor al que se quiere solucionar.

El caso del Centro de Transferencias de mercaderías es uno de ellos. El virus se esparce de persona a persona o por utensilios y superficies que una persona contagiada infecta. La manipulación que se hace en dicho centro no garantiza en absoluto la inocuidad de la operación sino que multiplica las posibilidades de contagio, pues en un mismo espacio comparten proveedores de toda la provincia con comerciantes y fleteros de la ciudad, generando la oportunidad que se produzcan contagios masivos, cuando en el caso que un proveedor se acerque a cada local comercial para entregar sus productos y cumpla con las normas de sanidad pertinentes va a significar mucho menos contacto y riesgo para la salud en general. También es necesario remarcar que ya hay algunos proveedores que hacen la entrega directamente en el local del comerciante, por lo que el Centro no cumple su función en estos casos. Ni hablemos del costo adicional de flete que significa para las ya exhaustas finanzas de los pequeños emprendedores. Otro tema se corresponde con la atención al público.

No se le permite realizar este tipo de servicio a ningún pequeño comercio, cuando los supermercados, casas de cobranzas, bancos, comercios que venden artículos de limpieza y otros lo están haciendo desde el comienzo de la cuarentena. Los comercios y servicios mencionados anteriormente congregan muchísima más cantidad de gente (y requieren más controles) que los pequeños comercios que pueden aplicar los mismos protocolos y hacerlo con mayor eficacia puesto que el flujo de clientes es muchísimo menor.

También aportamos, en este sentido, que las restricciones de horarios se dan especialmente para los grandes centros urbanos de modo que no haya aglomeración en el transporte urbano en horarios pico, situación que no se refleja en nuestra localidad. Los pequeños comercios podrían trabajar entonces hasta las 20:00 sin generar dificultades en el control de la salud. Al mismo tiempo, las despensas y comercios de barrio, que en épocas normales tienen sus principales ventas en los horarios posteriores al cierre de supermercados, se ven notoriamente afectadas por las restricciones de horarios (muchas de ellas ya han definido cerrar totalmente su actividad debido al quebranto que les significó las restricciones para comercializar).

El caso de los prestadores de servicios personales (peluqueros, manicura, peluquería canina, entre tantos otros) se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad, pues a pesar de haber presentado protocolos para funcionar en forma segura aún no han recibido una respuesta y sus finanzas personales están, al igual que la mayoría de los firmantes, en un estado de mucha zozobra.

Otra incongruencia que hemos notado en este tiempo de aislamiento es que comercios locales, que aportan sus tributos en la ciudad, se ven imposibilitados de realizar sus actividades por las restricciones que impone el municipio y, mientras tanto, fletes de todo tipo traen mercadería de afuera (especialmente de la ciudad de Rafaela, que ya tiene casos de corona virus) con entrega puerta a puerta.

Todos tienen derecho a realizar sus actividades comerciales (incluso nuestros colegas de Rafaela) pero no creemos que se esté actuando con justicia cuando se permite que sin ningún inconveniente operen comercios foráneos cuando aquí se nos plantean restricciones para trabajar. Finalmente queremos plantear nuestros problemas económicos y financieros.

Esta pandemia ha terminado de socavar la estructura económica de nuestros negocios, que venía muy maltrecha en los últimos años de recesión económica, empujándonos al endeudamiento, la falta de pago a proveedores, la situación de insolvencia con el sistema bancario, la imposibilidad de pago de tributos e impuestos, el atraso en el pago de los servicios, entre otros.

Si sumamos, además, que algunos prestadores de servicios han incrementado insensiblemente los precios en este tiempo (con autorización del municipio según hicieron saber), entonces completamos el panorama desolador que tenemos por delante. Cuando consultamos los saldos de los ítems mencionados en cada uno de los prestadores, todos aplican intereses a las deudas, siendo que los decretos nacionales lo prohíben y no vemos una férrea voluntad de control de estas situaciones.

Si usted, señor Intendente, y los señores concejales no se ocupan pronto de coordinar con la provincia normas que solucionen estos problemas y de gestionar líneas de financiación y subsidios que las vamos a necesitar no solo para sostener sino para levantar al sistema de pequeños empresarios de la ciudad (que según datos de la “Encuesta de Hogares” realizada por el municipio en el año 2018 impacta en más de 3.000 hogares), entonces el futuro de muchos puestos de trabajo estará en riesgo, pues detrás de cada emprendedor hay una familia y un importante aporte de valor para la comunidad. No queremos prerrogativas ni beneficios que vayan en contra de la seguridad y salud de la población (pues somos conscientes que somos parte de esta misma población), sólo queremos que se definan políticas justas y coherentes para todos, con la posibilidad de volver pronto al trabajo, que es lo que sabemos hacer.

Tenga la certeza que lo haremos con total responsabilidad y con las precauciones del caso pues no queremos arriesgar lo más precioso que tenemos, nuestra salud y la de los seres queridos. El Centro Comercial ya se ha definido en estos temas a través de C.A.M.E. y suma su apoyo a cada uno de estos planteos. Agradeciéndole desde ya la predisposición y celeridad en el tratamiento del tema, aprovechamos para saludarlo muy cordialmente.-

La nota esta firmada por Centro Comercial, Industrial y de la Producción de Sunchales y por los Pequeños Comercios Autoconvocados de Sunchales

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