Con algunos nombres claves, tal el caso de Adolfo Actis, Marcelo Peugeot, Basilio Mazza y José Porta (por citar solamente a algunos) en los primeros meses de 1910 comienza a tomar impulso la idea de conformar una entidad deportiva.

Antes de la realización de la emblemática Asamblea del 25 de mayo de 1910, ya se registraron los primeros gastos relacionados con el futuro club. Los recibos dan cuenta de la compra de un «foo-bal» y accesorios, por los cuales se desembolsaron 7,60 pesos. La erogación fue cubierta con el aporte de varios entusiastas, incorporando también gomas (para repuesto del interior del cuero), infladores, reglamentos, goma para parches y silbato del árbitro, entre otros elementos.

Equipo de fútbol de Libertad del año 1910: Carlos Hisgen, Juan Arbitelli, Francisco Zelada, Basilio Mazza, Ermildo Moggio, Clemente Funes, Osvaldo Moggio, Luis Moroni, Francisco Moretto, José Porta y Juan Nella (Libro del Centenario de Libertad, 2010).

En pleno barrio Sur, el terreno de la curtiembre Actis fue el sitio elegido para iniciar las prácticas. En junio de 1910 el llamado Club Foot Ball Libertad ya contaba con su primera Comisión Directiva y Estatutos.

El primer partido amistoso fue ante Atlético Sunchales, imponiéndose por 3 a 1. Luego llegaría el turno de presentarse en condición de visitante. Rafaelino de Rafaela esperaba y en la jardinera de reparto de la Licorería Frencia se hizo el trayecto de ida por parte de jugadores y dirigentes, regresando en tren en horas de la noche.

Equipo histórico de Libertad del año 1912 (Libro del Centenario de Libertad, 2010).

Con tan solo un año de vida, en 1912 se propuso modificar el nombre de la entidad en la cual se había resuelto iniciar la práctica de esgrima, lucha y gimnasia. Sin embargo, la iniciativa de pasar a llamarse club Atlético Libertad chocó con una abultada negativa de la Comisión Directiva. Pero no todo eran cuestiones negativas porque fue ese el año en donde se pudo lograr el primer trofeo en un torneo disputado en Aldao, venciendo en la Final a Argentino de Vila.

Como el fútbol era prácticamente la actividad exclusiva, tenía mucha atención. Los deportistas, debían cumplir con una rutina cotidiana: se almorzaba a las 11.30, luego practicaban una hora de corrida, de 12 a 13 para finalmente, ir cada uno a su respectivo trabajo.

Primera cancha de fútbol de Libertad, ubicada entre la Avenida Sarmiento y Avellaneda, en el año 1916 (Libro del Centenario de Libertad, 2010).

Cuatro años más tarde, en 1916, se resuelve abandonar el predio de la curtiembre y la casona Rossi, para finalmente poder contar con el terreno propio para la cancha de fútbol. El espacio estaba ubicado en la manzana número 6, sobre avenida Sarmiento. La operación se pudo concretar a partir de la decisión de Américo M. Ferrero, viejo asociado del club, quien remató la propiedad en 1050 pesos para luego cederlo gustoso en el mismo precio.

Participar de visitante, un verdadero desafío

En el año 1913, Libertad asume la responsabilidad de jugar un partido de fútbol amistoso en Morteros. La delegación aurinegra partió desde Sunchales en la famosa «Jardinera de Frencia», con tres caballos que tironeaban y fueron cambiados en Bicha. Se llegó a Morteros para jugar el partido cerca de las 10 de la mañana.

Como se estilaba, primero se sirvió el almuerzo y luego llegó la hora de correr detrás de la pelota: Libertad ganó y se adjudicó la copa.

El retorno a Sunchales, cansados pero alegres, fue cerca de la una de la mañana del otro día. A la vuelta, otra vez a parar en Bicha para cambiar los caballos y seguir el camino a casa.

Formación de Libertad del año 1917. Las rayas verticales, una amarilla y otra negra, desde el mismo principio. Eran los tiempos duros (Libro del Centenario de Libertad, 2010).

Otro pintoresco testimonio de lo que implicaba trasladarse a las localidades vecinas, de la misma provincia de Santa Fe y de Córdoba, se produjo en el año 1914. Se decidió viajar a San Francisco para jugar allá un partido de fútbol amistoso. La delegación liberteña utilizó un auto marca Buick, que era totalmente descapotado.

A la vuelta, la luz del auto, que era de carburo, sufrió un desperfecto impensado: llegando a una curva, se apagó directamente y el coche siguió de largo.

Cuando el auto logró detener la marcha estaba en el medio de un campo arado. Afortunadamente, no pasó nada y regresaron a Sunchales cerca de la 1 de la mañana.

Fuente: Libro del Centenario del club Deportivo Libertad (2010).

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