Liga A: Hace 14 años Libertad era Subcampeón

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Benítez, años después, en el Socio Fundadores de la malograda Final ante Gimnasia (Foto: El Patagónico).

(Por: Lnb) – Con la salida de Enrique Tolcachier, la dirigencia de Gimnasia y Esgrima tomaría la decisión de repatriar a la Liga Nacional al director técnico Fernando Duró, quien se encontraba trabajando en Italia. Allí se comenzó a formar un equipo identificado con la ciudad. La llegada del entrenador trajo dos jugadores que él conocía, como Pablo Moldú y Leandro Masieri, que retornaban al club luego de su paso por el básquet europeo.

Se sumarían al plantel conformado por el emblema “Mens sana” Gabriel Cocha, el cubano Ruperto Herrera y Jervaughn Scales, que estrenaba su condición de nacionalizado dándole un salto de calidad al equipo.

Entre los mayores, la única cara nueva para Gimnasia era Sebastián Festa, que llegó para darle experiencia y recambio al puesto de base que comandaría Cocha. Por su parte, la dupla de foráneos en el arranque de la temporada fue compuesta por Lamont Roland y Damon Thornton. Además, Matías Barberis ocupó la ficha sub 23 y completaban los juveniles Santiago Haag y Nicolás De los Santos.

En la definición se enfrentaría a Libertad de Sunchales, que llegaba como el favorito de todos, con Sebastián Ginobili como su referente. En el primer partido de la final, disputado en el Hogar de los Tigres, el conjunto local derrotó 80-72 a Gimnasia. Pero en el juego 2, el “Verde” se recuperaría: con 30 puntos de Scales y 17 de Moldú, empataría la serie con un triunfo 99-78.

Con un Socios Fundadores en su máximo esplendor, Gimnasia se pondría al frente superando en el tercer juego por 93-69 a Libertad, con la presencia nuevamente de Scales con 26 unidades y de Moldú con 17. Mientras que en el cuarto partido, también en Comodoro Rivadavia, Gimnasia obtuvo un nuevo triunfo, esta vez por 95-74, que lo dejaba match-point de su primer título.

La final se mudaría otra vez a Sunchales. Ambos equipos padecerían la baja de sus internos. Por parte de Gimnasia, Ruperto Herrera quedaba afuera por un desgarro. Por el lado de Libertad, se despedía de las finales el jugador Jeff Aubry.

Como en toda la serie, los de Duró volvieron a manejar el trámite del partido y parecía que la gran noche del campeonato sería en el Hogar de los Tigres, ante la presencia de unos 200 comodorenses que se acercaron hasta allí. Pero los locales despertaron en el complemento con los triples de Jorge “Chino” Benítez y McDaniel, para darlo vuelta por 90-86 y ponerse 3-2.

En el retorno a Comodoro, al cuerpo técnico Men sana se le ocurrió la posibilidad de llamar a Diego Romero para que reemplace al cubano Herrera. El reglamento indicaba que el recambio no debía haber jugado en FIBA durante los últimos tres meses de competencia.

Como Romero venía del básquetbol universitario de Estados Unidos, quedaba fuera de esta reglamentación. Así fue que Nicolás Casalánguida se contactó con el jugador –en aquel entonces de 23 años- para que sea partícipe de ese sexto juego.

El mismo se llevó a cabo el 1° de junio de 2006 en el Socios Fundadores. Romero terminó jugando 21 minutos, donde aportó 12 puntos y 4 rebotes. Sin embargo, la gran estrella de la noche fue Gabriel Cocha. El capitán se hizo cargo de la última bola del partido, tras la reposición por un triple de Benítez que puso a Libertad a 2 puntos de Gimnasia (82-80) con sólo 11 segundos por jugar.

Tras recibir el balón, automáticamente le hicieron falta personal para mandarlo a la línea. Las estadísticas marcaban que Cocha llegaba con 153 libres convertidos sobre 157 lanzados en la temporada; y de local tenía 100% de efectividad, con 95 conversiones en la misma cantidad de intentos.

El primer libre fue con suspenso pero ingresó y el segundo entró sin tocar la red, para desatar la locura del público presente en el Socios Fundadores. Fue victoria 84-80 de Gimnasia y Esgrima, que se consagraba por primera vez en su historia con el título de la Liga Nacional y ponía el nombre de Comodoro Rivadavia en la cima del básquet argentino. Gabriel Cocha terminaría siendo elegido como MVP de esas finales, para ponerle el broche de oro a ese grito de campeón.

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