Se cumplen 7 años sin Walter Lemos

154

Sin lugar a dudas, la ciudad aún sostiene una importante deuda con uno de sus deportistas más destacados como lo es el caso de Walter Lemos. El año pasado, el Concejo aprobó la Ordenanza Nº 2847/2020 mediante la cual se establece que un espacio verde (preferentemente de barrio 9 de Julio) lleve su nombre.

De esta manera, se podría dar mayor trascendencia a quien fuera una de las figuras excluyentes del atletismo nacional a mediados del siglo pasado, teniendo incluso la chance de clasificar a los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, con tiempos de velocista que lo situaban entre los mejores del mundo.

Lemos nació en Sunchales el 23 de abril de 1930, residiendo en barrio 9 de Julio. Sin proponérselo, puesto que su deseo no estaba relacionado con las disciplinas atléticas, a los 20 años se había erigido en protagonista en la mayoría de las pruebas de la región, incluso dando la sorpresa de superar a deportistas consagrados.

El sunchalense brilló en la década del 50. Saltó a la fama al ganar en 1954 el popular “Maratón de los Barrios”, organizado por la revista semanal El Gráfico por las calles de la ciudad de Buenos Aires. Para Lemos, imponerse en la carrera de calle el 20 de julio de 1955 entre el Obelisco y la Residencia Presidencial de Olivos fue alcanzar la gloria pero al mismo tiempo, esto marcaría el comienzo del “calvario” deportivo.

En la premiación, recibió una motoneta de manos del Presidente Juan Domingo Perón, suficiente como para que los opositores lo identificaran como partidario y lo sancionaran aún cuando en cada carrera demostraba ser el mejor de la disciplina. Ese año de 1956, estableció el mejor registro argentino y sudamericano de los diez mil metros y el 24 de marzo volvió a superar su registro individual de los diez kilómetros. Lamentablemente, con motivos muy poco claros, se le impidió participar de los Juegos Olímpicos de Melbourne, decisión que se retiró apenas finalizados los mismos.

Entre los últimos minutos de ese año y los primeros de 1957 participó en la histórica «San Silvestre» de Brasil, clasificando cuarto. Unos días después, en el estadio de Pacaembú (San Pablo), el sunchalense se impuso por amplio margen al subcampeón olímpico Gordon Pirie, atleta británico.

Estas actuaciones reforzaban los comentarios de la prensa internacional que hacía hincapié en que la intervención de la Revolución Libertadora impidió a los dos mejores atletas argentinos de esa época -Walter Lemos y Osvaldo Suárez- adjudicarse varias preseas, especialmente de oro y plata, en los Juegos de Melbourne de 1956.

Comentarios