Día del Maestro: Chela, Griselda y Donato, unidos por una misma pasión

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El Día del Maestro impone una reflexión ineludible puesto que alude a quienes nos han formado en la llamada «segunda casa», que es donde hemos transitado una importante parte de nuestra educación formal como ciudadanos.

Independientemente de la escuela o docentes que hayamos tenido, es válido siempre referirnos a quienes dejan una huella especial. En este sentido, desde Sunchaleshoy no podemos dejar pasar la necesidad de saludar a Chela de Lamberti y Griselda Bonafede, a quienes el prefijo «ex» no se debe aplicar puesto que semanalmente continúan educando desde sus cuidadas columnas.

Somos verdaderos privilegiados al momento de poder compartir este material especial de parte de dos de las docentes más destacadas de la ciudad. La calidad de sus escritos puede seguirse en las publicaciones que forman parte de nuestro archivo pero la invitación a que continúen leyendo sus producciones se sostiene y renueva periódicamente.

Vaya entonces, el abrazo especial, el saludo y reconocimiento a estas dos educadoras que dejaron el aula pero no la pasión por enseñar y transmitir, adaptándose al nuevo contexto y marcando un claro camino de superación y constancia.

Primeras escuelas
Nuestro querido Basilio Donato no solamente es nuestro consultor de cabecera en lo que a hechos históricos refiere, sino que tal como lo hemos repasado en sus propios escritos, también tuvo un destacado paso por la docencia.

Él se encargó de reflejar en su libro «Historias del Fuerte de los Sunchales y sus tres colonizaciones», cómo fueron las primeras escuelas:

Don Eugenio Meert fue el primer subpreceptor escolar que tuvo «Los Sunchales» propuesto por el Juez de Paz don Fermín Sosa. En el nuevo pueblo, por gestiones de otro Juez de Paz Don Ramón M. Casabella, en enero de 1887, se pide una escuela, ya que había más de 20 niños en edad escolar, conforme lo determinaba la ley de Instrucción Pública promulgada en 1886.

Por carecerse de recursos no previstos por el presupuesto, no se hace efectiva la instalación hasta 1888. Casi en este mismo año, tampoco se iba a conseguir la escuela, sino se da la casualidad de que en la colonia María Luisa, por no hallarse local, ni maestro que fuere, los muebles y útiles estaban depositados en una casa particular. Entonces, la partida de dicho lugar, se traspasó a Sunchales. Se designa preceptor a Don Saturnino Marquínez en marzo de 1888 y se le ordena trasladar los muebles y demás enseres a Sunchales.

En agosto de ese mismo año se retiran y se dispone ubicarlos en la casa que Don Rodolfo Brühll tenía para su oficina de inmigración.

Al terminar el año 1888 cesa Don Saturnino Marquínez de preceptor escolar, a fin de hacerse cargo de la secretaría de la Subdelegación política.

Don Francisco Cabello, lo sucede en la dirección de la escuela, cargo que ejerció hasta julio de 1894, o sea 6 años.

La Srta. Catalina Cardoso, es designada preceptora y actuó desde 1895 a julio de 1897. Era hija de Don Ventura Cardoso, como también lo fueron las dos prestigiosas maestras Srta. Sara y Sra. Hortencia C. de Marchini.

Siguieron luego ocupando la dirección sucesivamente: Don Juan Orellana, Juan Cruz y Joya y Javier Gramajo, todos de nacionalidad española. Por fin, un maestro Normal Nacional, argentino, recibido en Esperanza, Don Fernando Dentesano, dirigió la escuela del Estado, desde 1904 a 1910. Fundó el primer periódico que vio la luz en Sunchales, llamado «El Eco», en colaboración con Don Máximo Gastiarena, siendo su redactor J. Pablo Suñier.

Ocupo este breve espacio para informar de la primera escuela particular establecida en el pueblo. Como documento vi una sola fotografía que me favoreció Don Gregorio Aldazábal en Villa Ana, donde aparecen una veintena de niños, bajo la dirección de una maestra de nombre Manzo.

Lo curioso de la foto, consisten en que, entre los varones, está Don Juan B. Mitri, fundador y primer presidente del Directorio de SanCor.

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