El «Hogar de los Tigres» cumple 23 años rugiendo

22

Lentamente, el fin de la pandemia y las restricciones permite pensar que pronto, nuevamente habrá un buen marco de público que desde las tribunas le imponga el color que merece este fantástico estadio que tanta historia cobija en sus rincones.

Fue testigo de memorables hazañas, receptor de eventos internacionales, supo ser un marco inigualable para las conquistas deportivas más importantes de la ciudad, como lo fue la Liga Sudamericana, siendo a la vez anfitrión de uno de los Cuadrangulares de otro certamen de trascendencia latinoamericana.

El esfuerzo de decenas de manos anónimas permitió que en tiempo récord, el viejo salón pasara a ser un estadio que fue creciendo y mejorándose para ser uno de los mejores de la elite del básquet argentino. Una «patriada» como las tantas que los clubes e instituciones de la ciudad encararon tantas veces.

El logro deportivo de arribar a la elite del básquet nacional merecía un contexto acorde y allí estuvieron socios, dirigentes, simpatizantes… una ciudad entera para ser parte también de este verdadero hito.

Comentarios