Día del Médico: El recuerdo de Francisco Quintana

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En el marco de esta especial evocación, compartimos parte del Libro Cincuentenario de Sunchales (1936), en el cual se hace referencia a los primeros facultativos que arribaron a la ciudad. Entre éstos, se encuentra el Doctor Francisco Quintana, quien además fue fundador de la Biblioteca Popular «Pedro Echagüe».

«A medida que la canción del triunfo cubría los campos de la incipiente colonia, otros hombres, que no eran agricultores, también llegaron a esta región a poner su grano de arena en la construcción integral del pueblo. y así arribaron los primeros profesionales.

El primer médico que se estableció aquí fue el doctor Tomás Viana, facultativo experto que actuó en la triste época del cólera. Casi simultáneamente llegó el doctor Pablo Bérgano.

Años más tarde actuó aquí el doctor Carlos Achaval, quién se trasladó después a Córdoba, dónde constituyó su hogar. El doctor Acahaval es profesor titular de la Facultad de Medicina de Córdoba.

Conjuntamente con esos médicos actuó el farmacéutico Diógenes Sangiorgo.

Con estas líneas, sintéticas, muy a nuestro pesar, rendimos justiciero homenaje a los primeros hombres de ciencia que vinieron a mitigar el dolor de los enfermos, sembrando a la vez, nociones de profilaxis social.

Doctor Francisco Quintana

El Dr. Quintana es el profesional más antiguo de Sunchales. Hace 16 años que viene ejerciendo su noble apostolado siendo muchas vidas que ha devuelto gracias a su inteligente acción médica.

Nació en Gualeguay (Entre Ríos) el 27 de mayo de 1887. Cursó la escuela primaria en Concepción del Uruguay, donde obtuvo también el título de Bachiller. Inmediatamente se trasladó a Capital Federal, donde inició sus estudios universitarios en la Facultad de Medicina, egresado en 1918. Fue practicante del Hospital Militar Central, del Muñiz, del Instituto Nacional de Alienados y de la Asistencia Pública.

Inicióse en el ejercicio de su profesión en Sunchales, donde bien pronto se conquistó las simpatías de la comunidad.

Por sus constantes y desinteresados servicios a los socios de la Sociedad Obreros Unidos, la institución lo premió con una medalla de oro como prueba de gratitud. Fue médico de la policía y continúa en el cargo de médico comunal, cargo creado para todos los médicos locales por la comuna socialista. Es también médico de la Sociedad Italiana y de la Sociedad Española.

Es el fundador de la Biblioteca Popular «E. P. Echagüe» y miembro de la Cooperadora de la Escuela Fiscal.

Su esposa, la señora Celia Basaldúa, le ha dado cuatro sanos y vigorosos hijos, que le roban todo el tiempo que no le dedica a los enfermos.

De ahí que a más de ser un apreciado profesional, es un padre cariñoso y ejemplar».

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