Chela de Lamberti y su hijo Adrián presentaron: «Páginas para la historia»

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En una noche plena de «Lambertis», Chela Lamberti ha podido darse un gran gusto: publicar un libro en colaboración con su hijo Adrián, teniendo en la conducción a su nieta Sofía, recibiendo un más que merecido ramo de flores de su hijo Leandro y estando además en compañía de su «hermana» Griselda Bonafede. Sin lugar a dudas, ha sido un evento pleno para esta escritora que continúa defendiendo tenazmente nuestro suelo.

Que haya nacido en Ataliva pasa a ser un mero detalle ya que su pasión por las historias nuestras es abarcativa de la región pero trasciende lo territorial para adquirir una voz universal. Lo que ella siente por su pueblo es lo mismo que se siente por el terruño de cada uno, más allá de la provincia o lugar en cuestión.

De esta misma manera confluyen a lo largo de las páginas, letras e imágenes, amalgamándose bajo un mensaje único de relevancia y reconocimiento a esta llanura que se va mostrando presente en versos y fotografías por igual.

A esto se le sumó también otra particularidad doble: la evocación madre e hijo por partida doble, teniendo primero lugar lo referente a las letras y fotografías para luego dar paso al dúo música y canto protagonizado por Lilian y Emanuel Onisimchuk.

Sin lugar a dudas, cuatro protagonistas absolutos de la cultura sunchalense que se encuentran en pleno movimiento y que aún con el camino por todos recorrido, no dejan de mirar hacia atrás para tener bien en claro cuál ha sido el punto de partida.

Adrián Roque Lamberti
Nació en Rafaela, pasó su niñez en Ataliva hasta los cinco años y hoy reside en Sunchales. Cursó el nivel primario en la escuela Nº 379 «Florentino Ameghino» de esta ciudad y egresó como Bachiller de la escuela de Enseñanza Media Nº 1139.

Comenzó a relacionarse con la fotografía en talleres privados con Marcelo Rico, exponente santafesino destacado, residente en ese momento en Sunchales. Luego concretó su perfeccionamiento en Rafaela y Esperanza, asistiendo a cursos dictados por el profesor Gustavo Pomar. Finalmente concurrió durante dos años a la escuela de Nivel Terciario Nº 601 de Santa Fe «Leandro N. Alem» para obtener el título de Fotógrafo Profesional.

Sus profesores en Santa Fe fueron Paula Gavious, Raúl Cottone, Gustavo Pomar, Ari Eluk y Miguel Alfagenie. Al finalizar cada curso participó de muestras colectivas, hasta que el profesor Cottone seleccionó el material fotográfico de este libro sobre paisajes de la llanura para su primera exposición individual en una sala céntrica de la ciudad de Santa Fe («La Tosca»).

En Tanti, provincia de Córdoba, Adrián organizó Talleres para el personal terapista y demás miembros pertenecientes a la Clínica de Rehabilitación Motriz «ERita Bianchi». Su proyecto fue luego presentado como material de trabajo y resultó calificado como Distinguido.

Otra exposición individual la efectuó en la Sociedad Italiana de Ataliva, organizada por la Comuna local dentro del programa desarrollado para los festejos patronales. La misma se repitió luego en el salón de «Amigos del Arte», en Sunchales, junto a la artista plástica Selva Brunelli y la escritora Chela de Lamberti, ambas nacidas en Ataliva. Atendió fiestas, bautismos, casamientos, cumpleaños, celebraciones de aniversarios institucionales, etc. y participó de Muestras colectivas en la Casa de la Cultura de Sunchales. También fue responsable de las fotografías anuales y escolares para alumnos de las instituciones de la región, en forma individual y grupal.

En enero de 2020 participó en el concurso nacional organizado tradicionalmente por Rotary Club de Rosario. En esta oportunidad la temática era «Medios de transporte» y obtuvo el segundo premio (Primera Medalla de Honor) con su obra: «Tiempo sin prisa», que se publica en su libro.

En noviembre de 2021 expone en el hall de «Amigos del Arte» sus fotografías sobre Paisajes de la llanura. En la misma institución, pero en la sala «Juan Bosch», presenta su libro «Páginas para la memoria», con 42 imágenes de la llanura santafesina, acompañadas por los poemas de su madre, Chela Roldán de Lamberti.

Como practicante de Ajedrez, ha tenido protagonismo no solo como jugador, sino también se ha desempeñado como Juez en distintos Torneos Regionales.