Concejo: Impusieron dos nuevos nombres de calles en Villa Autódromo

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(Por: Prensa Concejo) – A través de la Ordenanza Nº 3015, el Concejo Municipal denominó dos calles del barrio Villa Autódromo con nombres de sunchalenses.

En el artículo Nº 1 se dispuso la designación del nombre “Omar Savio”, para la arteria ubicada entre Virgilio Marques y Madre Teresa de Calcuta, mientras que el nombre de “Silvio Peirone” fue elegido para la calle situada entre el camino público prolongación de Madre Teresa de Calcuta y la calle Atilio Capovilla.

De esta manera, el Cuerpo Legislativo brindó su reconocimiento a dos ciudadanos locales, quienes estuvieron relacionados a lo largo de toda su vida con el automovilismo sunchalense, dando curso además a pedidos elevados por integrantes del Automóvil Midget Club local y la vecinal del barrio Villa Autódromo.

En el marco de dicha aprobación, el Concejo procedió a la entrega de una copia a familiares de las personas reconocidas y al presidente de la entidad que nuclea la actividad automovilística, Raúl Colombetti.

Fundamentos
Las arterias del barrio Villa Autódromo se caracterizan por llevar nombres de sunchalenses que contribuyeron a engrandecer la disciplina del automovilismo e incluso un sector de la Ruta Nacional Nº 34, que sirve de límite, lleva el nombre de Vicente “Chente” Cipolatti.

Omar Savio integró la comisión del Automóvil Midget Club Sunchales desde 1960. Participó de la compra de las primeras 51 hectáreas, hasta el lote de la sede en calle 25 de Mayo. Esa comisión que integraba también compró el auto que corrió Chente Cipolatti y con el cual ganó las 500 millas.

Omar, recientemente fallecido, era socio honorario y vitalicio pero aún seguía pagando la cuota de la institución tan querida por él.

Por otra parte, la ciudad de Sunchales no había estrenado su rango de ciudad y ya tenía inscripto su nombre en el más alto nivel del automovilismo argentino, por ser la cuna de un pequeño gran campeón, conocido como el “Gringo” que corría en alpargatas.

Sin embargo, los logros alcanzados por “Chente” no hubieran sido posibles sin el trabajo permanente, silencioso y eficiente de un grupo de trabajo inclaudicable para la puesta a punto de un auto de competición, con aspiraciones a pelear las primeras posiciones en cada competencia en la cual intervenía.

Silvio Peirone estuvo no solo en la época en la que “Chente” y su auto eran un binomio ganador, sino también cuando ya cercano al primer centenario de la ciudad surgió el deseo de encontrar al “11”, cuyo paradero se desconocía. En este anhelo se encontraban presentes además, las autoridades de la ciudad, integrantes del Automóvil Midget Club y los amantes del automovilismo.

En el medio de esta búsqueda, el “11” fue localizado en la localidad chaqueña de Presidencia de la Plaza, en un estado de desguace y olvido absoluto.

Finalmente volvió a Sunchales y se alojó como algo muy preciado en el hogar de Silvio Peirone, donde con el esfuerzo del dueño de la casa y acompañado por “Chente” y un grupo de amantes del deporte motor fue recuperado. La restauración demandó meses de trabajo a conciencia, anónimo y hecho con auténtica pasión y sentimiento.

Con justificado orgullo y el sueño cumplido como tributo al cumpleaños número cien de Sunchales, el “11” conducido por “Chente” Cipolatti y acompañado por toda la comunidad recorrió las calles de la ciudad y se dirigió al Museo Municipal “Basilio Donato”.