Protagonista central de la historia sunchalense, don Carlos Steigleder falleció un 11 de noviembre de 1891. Su vínculo con la ciudad se generó casi de forma azarosa, habiendo llevado los planos de la colonia a Santa Fe, de regreso se quedó a vivir en Sunchales.

Su participación resultó fundamental para el afianzamiento de esta tercera iniciativa de colonización. Han pasado los años y aún muchos confunden su rol con el de Fundador, aunque con corrección, se le debe atribuir el de agrimensor.

Cumplida con su tarea de agrimensor, Don Carlos decidió quedarse en la naciente colonia, viviendo en una casa construida un año antes, que hoy es Patrimonio Cultural Municipal y Provincial. Fue un hombre decidido y de ideas progresistas. Realizó la defensa del terreno que había pertenecido al Fuerte, conocedor de que allí estaban los restos valiosos para recuperar la historia. Justamente fue uno de los encargados de arrastrar, con una yunta de bueyes, el cañón que hoy apunta hacia los restos del Fortín, desde la Plaza Libertad.

Creada la Comisión de Fomento, Steigleder fue su primer presidente, en 1891. Ese mismo año, a causa de una bronconeumonía, y con solo 45 años, fallece en nuestra ciudad Don Carlos, el agrimensor del pueblo, sepultado un día después en presencia de un pastor protestante. En 1898 se cede una fracción del cementerio de Sunchales para que sus restos descansen en la ciudad que ayudó a nacer.