

Al momento de dar la bienvenida, Héctor Ponce resaltó la participación de un amplio auditorio internacional que respondió la convocatoria de los organizadores que permitieron hacer de la misma un hecho altamente trascendente. Esto mismo fue un punto de coincidencia con los discursos de Tomada y Howsald, este último reconociendo públicamente la excelente calidad de la organiación del evento.
El titular del gremio organizador, manifestó la importancia que tiene el lograr un trabajo mancomunado y cooperativo entre los diversos sectores que componen la cadena láctea. «Nos preocupa y nos ocupa que el productor tambero tenga la rentabilidad que le corresponde y la industria tenga su rentabilidad necesaria para así producir y estratégicamente poder posicionarse dentro del mercado interno y externo».
Ron Oswald, en tanto, tuvo múltiples palabras de agradecimiento hacia los organizadores por la calidez demostrada en lo que había transcurrido de la Conferencia.
El ministro Tomada, en tanto, manifestó que ha habido un proceso de crisis que fue encarado de diferentes maneras, resaltando la elegida por el Estado Nacional para recomponer el sector. «Está el mundo de hoy viviendo momentos muy particulares en relación al trabajo. Lo que necesita el sector es estrategia y no hay mejor forma de encararlo que de una forma conjunta entre todos los componentes de la cadena».
Luego también anticipó los principales puntos de la presentación que estarán haciendo los ministros de Trabajo que forman parte del G20 en unas pocas semanas, donde pondrán especial relevancia en las políticas laborales, algo que fue propuesto en la última reunión por parte de Cristina Kirchner.
Primeras voces
Luego fue el turno de las primeras ponencias, las cuales fueron protagonizadas por Miguel Paulón, presidente del Centro de Industrias Lácteas (CIL), ofreciendo un panorama general de las grandes empresas y Ricardo Garnero, por la Asociación de Pequeños y Medianos Productores (APYMEL), este último, centrándose en las variables de producción de leche, establecimiento de precios y necesidad de ser partícipes activos en la formación de los mismos.
«¿Cuántos vamos a quedar si seguimos con este sistema? Esto es lo que nos preocupa a todos los productores del país», sentenció Garnero, quien fue sumamente directo en plantar un panorama complejo que involucra a varias áreas dentro de lo que es la producción de leche, que cuenta con actores diversos e incluye alternativas variadas, como por ejemplo el uso y tenencia de la tierra.
«Los que pagamos los platos rotos cuando llegan los momentos difíciles somos los productores, porque en este país, desaparecieron muchos productores pero ninguna empresa procesadora, por el contrario, se incrementaron», agregó, reclamando que «queremos participar de la formación de precios, mejorar la relación entre las partes, darle previsibilidad al negocio y lograr un equilibrio de poder en la cadena».
Casi anticipándose a la presentación en el día de mañana del Plan de Lechería, Garnero refirió que «necesitamos de una Ley de Lechería», coincidiendo con la mayor cantidad de los puntos que forman parte del proyecto, cuyo borrador ya había sido anticipado hace un par de semanas en un encuentro del cual formaron parte integrantes de ATILRA, llevado a cabo en la sede del ministerio de Agricultura, hecho que luego se fue replicando con otros integrantes de la cadena productiva láctea.

