
Las calles alejadas del centro suelen ser las que mayores conflictos con el tránsito generan, dada la laxitud de los controles que llevan adelante desde el área de Tránsito, últimamente volcada hacia otros sectores más céntricos. Cierto es que en esta ausencia o «manta corta», mucho tiene que ver la limitación de personal para concretar las acciones.
Lo importante es que la decisión del área de Seguridad Comunitaria fue la de llevar adelante una veintena de operativos vehiculares en distintos puntos de los barrios de la ciudad en horario vespertino.
En los mismos -informaron- participó personal del Departamento de Tránsito Municipal y de la Policía local. En cada procedimiento, personal de Tránsito les solicitó a los conductores la documentación correspondiente para la circulación con vehículos, así como también se supervisó que las motocicletas y automóviles cuenten con elementos obligatorios para transitar. Por otro lado, los agentes policiales corroboraron la identidad de las personas (conductores y acompañantes).
En total se labraron 46 actas por diferentes infracciones de tránsito. Seguramente, a partir de estos buenos resultados, este tipo de acciones se vaya repitiendo.

