Escenas repetidas de una historia que merece ser diferente: apenas pasado el mediodía del domingo ya se instalaron las primeras personas que realizaron una suerte de vigilia en la puerta de acceso del colegio N° 445 «Carlos Steigleder».
Allí había 41 lugares por cubrir en el turno mañana y los padres no estaban dispuestos a perdérselos. Pasada la media tarde de esa misma jornada, ya se había repartido el número 42, que equivalía al primer suplente de la mañana o el primer inscripto de la tarde. Recién a las 7 se abrió el colegio por lo que todo transcurrió en la vereda, sin más asistencia que la que brindaron los propios familiares.

