Como un eslabón más dentro de los festejos organizados en el marco de sus 135 años, la Sociedad Italiana presentó un audiovisual llamado: «Las Voces de mis 135 años». Se trata de una producción en formato documental a través de la cual se repasan distintos momentos de su historia.
Fiel a lo que se viene viendo en esta serie de eventos, si bien se trató de una propuesta de la subcomisión del Museo, se involucró a toda la entidad, sumando al Taller de Teatro, cuyos actores fueron los encargados de generar -interpretación mediante-, el clima de evocación y emoción a través del uso de una valija y distintos elementos cargados de simbolismo.
La propuesta incluye numerosos testimonios en primera persona de quienes estuvieron directamente relacionados con este espacio a lo largo no solamente de las últimas décadas sino desde bastante antes. A lo largo de casi una hora, se pueden revivir historias conocidas y no tanto, por ejemplo de cuando allí funcionaba un bar, o acerca de cuando prestó espacio para que hubiera una terminal de ómnibus… También se escucharon anécdotas de quienes la ocuparon como casa-habitación, alquilando una parte de la misma para uso familiar.

Las distintas emociones se fueron alternando, encontrando en el camino sonrisas, asombro y también en algún tramo, impotencia. Como cuando se tuvo que vender una parte del terreno para cancelar deudas impositivas. Todo forma parte de esta rica historia que va en paralelo con la ciudad misma.
Así fue como también se fueron sumando las voces de funcionarios de diferentes áreas, quienes aportaron su mirada externa a la institución, resaltando precisamente el impacto que su creación tuvo para con la ciudad y su crecimiento y desarrollo.
El aplauso que coronó la proyección, ante los integrantes de la subcomisión de Museo, no necesariamente significó el punto final de esta propuesta sino que en realidad, se transformó en el puntapié inicial de futuros capítulos que vayan completando y ampliando esta red de testimonios. En el momento posterior, mientras todo era abrazos y felicitaciones, se empezaron a escuchar otras anécdotas e historias que con seguridad, pronto estarán incorporadas en esta producción que terminará siendo el tronco principal desde la cual surgirán ramificaciones, capítulos que irán completándose con más memoria local.

