Entrevistado en la última emisión de Contactos, el presidente de la Sociedad Rural local, Hugo Sola, se refirió a las gestiones realizadas para la suspensión de una obra que hubiera traído aparejado un serio peligro de anegamiento para la zona. Además, el resultado fue más positivo puesto que han podido plantear ante las autoridades provinciales, la necesidad de obras largamente postergadas.
«el problema del Vila – Cululú es que, no solamente no se hizo lo que se debía hacer aguas arriba, sino que aguas abajo no se está limpiando. Entonces, lo que hacemos es darle velocidad al agua pero esta llega a Sunchales y después no tiene salida».
«Nos enteramos hace unos quince días de que la provincia de Córdoba estaba haciendo un canal en la zona de San Francisco, el cual iba a conectar con el Vila – Cululú. Nos movimos bastante rápido con ese tema ya que tenemos cierta experiencia en el tema y conseguimos una audiencia con el ingeniero Pablo Casic, a quien le planteamos nuestras dudas y por suerte se logró detener la obra dentro de la provincia de Córdoba», dijo.
«El canal que ellos hicieron, aparentemente no está conectado todavía al Vila – Cululú ni podría operar por el momento, ya que no hicieron las entradas de agua ni alcantarillas. No obstante, todos sabemos que ante la primer lluvia grande, los productores pueden hacer los zanjeos y unirlo», comentó al momento de explicar la situación.
Refiriéndose al origen de esta obra biprovincial, indicó que «se desprende de un convenio firmado allá por el año 2002-2003 pero la provincia de Córdoba debía hacer, primero, un reservorio de agua, para regular el ingreso a territorio santafesino. Lamentablemente, la gente de Córdoba arrancó con el canal para más adelante hacer el reservorio, así que ahora ya está hecho el canal pero esperamos por la obra complementaria».
«Además -agregó- no pasa sólo por este canal sino que una vez en funcionamiento, nadie le va a poder prohibir a la provincia de Córdoba que siga enganchando canales a este y continúe cargando el nuestro. Los campos, en las recientes complicaciones, sufrieron y bastante, especialmente por el agua que fue bajando de la zona, por lo que los ánimos de los productores están sumamente sensibles».
Sola también fue claro al señalar que «el problema del Vila – Cululú es que, no solamente no se hizo lo que se debía hacer aguas arriba, sino que aguas abajo no se está limpiando. Entonces, lo que hacemos es darle velocidad al agua pero esta llega a Sunchales y después no tiene salida».
Finalmente trazó una evaluación positiva de las gestiones ya que a través de las mismas pudieron hacer que desde la provincia se comprometieran en seguir limpiándolo «pero pretendemos que se avance también en cuanto a las obras de Las Calaveras y Las Penquitas que creemos pueden ser buenas alternativas para aliviar la carga del Vila – Cululú. Desde el ministerio de Asuntos Hídricos nos dijeron que están esperando un estudio de la Universidad Nacional del Litoral que en principio estaría terminado en noviembre, viéndose de ahí en más cómo se avanza».

