Con objetivos claros, políticas internas bien definidas y un mercado en continuo cambio y constante expansión, desde Peón siguen sumando exportaciones. En este caso, la última ha sido de boyeros solares, a Venezuela, teniendo previstas ya otras a países latinoamericanos que están conociendo sus productos sin desatender aquellos que desde hace años los consumen y que les han permitido insertarse en toda la región como una empresa reconocida.
Con su hablar pausado, Argentino Cipolatti va desgranando las características de esta firma que surgió hace 13 años y que lleva una década de presencia en el mercado internacional. El objetivo es uno y sumamente claro: tener participación en norteamérica. Claro que para cumplir con el mismo, antes deben ir dándose otros pasos que los vayan acercando desde diferentes ángulos: productos, precios, calidad… ir haciéndose camino.
En eso están y para llevarlo a la práctica han dispuesto algunas modalidades que sin lugar a dudas marcan la diferencia. Una de ellas es la responsabilidad con la que se encara la apertura de nuevos mercados de representación. En Brasil, donde obtuvieron el premio «Gerdau Melhores da terra 2000», se instalaron con gente de nuestra ciudad, para tener una presencia directa. En otros países, una vez definida la representación, se traen técnicos a nuestra ciudad para que sean capacitados directamente aquí. De esta forma, ante cualquier situación con los equipos, pueden dar las respuestas adecuadas.
Cipolatti sabe que hay otras empresas en el mercado que tienen objetivos similares pero lejos de analizarlas, concentra toda su atención en Peón. Para asegurarse una innovación constante, tienen una política de desarrollo de productos: dos por año. Hasta ahora lo van cumpliendo y esto les asegura diversificación, mejoras y creación constante.
También muy pronto podrán concretar otro hecho de relevancia, pensando en la capacitación de los técnicos, a quienes convocarán desde el país y el exterior para formar parte de una jornada. Este tipo de encuentros resulta fundamental para conocer de primera mano la parte práctica de los productos, su inserción, puntos altos y potenciales inconvenientes.
En la voz de quien maneja los hilos de esta empresa en constante crecimiento se denota la firmeza propia de años de experiencia. Ha sido este impulso el que le ha permitido, no solo insertarse en el mercado nacional sino ir ganando espacios fuera del país. Ahora cuentan con un horizonte más que favorable, el cual no está exento de desafíos, como por ejemplo, el conseguir mano de obra calificada, algo que comparte con empresas de la región pero que ya lo tiene trabajando en un plan para evitar dicho impacto.


