Los Tigres cayeron ante Boca en el tercer partido, por 81 a 76. Los Xeneizes se quedaron con el playoff y disputarán la semifinal. Los aurinegros, que llegaron a ganar por más de veinte puntos, se secaron sobre el cierre y vieron cómo la visita manejaba el tanteador al final, así como también se acumulaban los fallos polémicos por parte de una terna arbitral duramente cuestionada por los presentes.
Los Tigres tuvieron de movida un arranque altamente similar al del jueves. El ingreso de Giordana como titular, en la base, demostró la confianza que en él depositó Julio Lamas, pensando en lo que viene y vaya si lo hizo bien el pibe, que se despachó con cinco puntos consecutivos y un buen desempeño. El 12-3 del marcador parecía augurar buenas cosas, más allá de la aparición de Gutierrez, con 3 triples y 12 puntos (19 en el primer tiempo) aunque fastidiado con sus compañeros a quienes les exigía mayor entrega defensiva.
Con su tarea, Boca se acercó 20-19 pero el aurinegro se recompuso y sobre el cierre del primer chico se escapó otra vez 28-19.
Ahí nomás se vio lo mejor de Libertad. Un inicio demoledor a pura defensa y con variantes ofensivas le dio un parcial de 13-0 en los primeros cuatro minutos para ponerse 41-19. La defensa zonal obligaba a los capitalinos a tirar desde la distancia y fueron los triples los que lo pusieron 43-31 primero y luego, con más bombas, quedar expectante 48-40.
Ya se evidenciaban problemas en la ofensiva local que en el complemento penó demasiado para lograr conversiones. Por el contrario, el actual campeón de la Liga Nacional se afianzó y a 2 minutos para concluir el tercer chico se puso por primera vez arriba 56-57. Ya nunca dejaría el comando del tanteador.
Los de Picatto se escaparon 58-62 coincidiendo con una catarata de fallos polémicos de los jueces, duramente cuestionados por parte de los presentes en el estadio, que terminaron insultándolos en lugar de alentar a los jugadores. Ya no hubo respuestas y una decena de tantos de distancia terminaron de enviarle la señal a los visitantes que el partido estaba definido. Apareció en el cierre una reacción para poner algo más de expectativa pero ya ho había tiempo para más. Ahora, la Liga Sudamericana tendrá un nuevo soberano.

