Liga A: A un paso de las semis

Sartorelli reemplazó de buena forma a Ginóbili, dándole descanso y aportando seis puntos.El de esta noche fue un partido totalmente diferente, con un Libertad mucho más aplomado y manejando el encuentro a lo largo del desarrollo con suficiencia, no permitiendo que se repitiera lo del viernes, con una arremetida de Quilmes que puso en duda hasta el final mismo la victoria. Fue triunfo 81-65, con una buena labor colectiva, la defensa mucho más ajustada (en ningún cuarto los marplatenses fueron más allá de los 17 puntos) y dos foráneos rendidores: Battle 20 y Profit 18.

El arranque del partido se jugó al ritmo que proponía Quilmes, con cinco puntos consecutivos, los marplatenses amenazaron con repetir la gran actuación del viernes. La alta efectividad desde la distancia seguía siendo un arma peligrosa pero rápidamente, los Tigres entraron en sintonía y comenzaron a controlar el ataque visitante.

Robert pudo ejercer su superioridad bajo las tablas.La cosa se puso más pareja y el estadio respondió con aliento cada uno de los recuperos y conversiones. Profit volvió a demostrar su jerarquía individual y ya nada fue igual. En un puñado de minutos, el aurinegro empezó a escaparse hasta sacar diez puntos de ventaja (27-17). Los lanzamientos externos de la Cerveza no encontraban el aro y pacientemente, el local tomaba las riendas del juego y disponía de contras altamente efectivas.

Así siguió construyendo una distancia mayor, sabiendo que la presión era toda de los dirigidos por Oscar Sánchez, quienes de perder, quedarían al borde de la eliminación.

Saglietti, el mejor sexto hombre de la temporada, aporta explosión.Demostrando en cada cuarto por qué es la defensa menos vencida, Libertad fue poco a poco asegurando el partido. Los triples no fueron un problema (9/25) ya que los marplatenses estaban en una noche «normal», diferente de la del primer juego. Cuando el tercer cuarto amenazó con complicarse, apareció el «Gringo» Pelussi para con una ráfaga, cargarse el equipo al hombro y sacudir de la modorra a su ofensiva. Fue el momento que pudo llegar a aprovechar Quilmes pero no supo extenderlo.

Ya luego se le hizo todo cuesta arriba: la diferencia y el tiempo le jugaron en contra (65-48 arrancaron el último tramo) y los Tigres ratificaron la invulnerabilidad de su localía, poniendo la serie 2-0 y buscando, el miércoles en el televisado, el punto decisivo para barrerla y esperar rival. El cierre sirvió para decorar el resultado y llevarlo al holgado 81-65 que pinta de cuerpo entero un partido rotundamente diferente del primero, sumando su cuarto triunfo de la temporada ante un Quilmes que no puede quebrar a los aurinegros.

Planilla completa del partido.

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