La impronta, que caracterizará al período que hasta el 2011 llevará adelante la actual administración, está presente ya desde hace días en distintos sitios de la ciudad, en una oficina del Gobierno local y también en medios regionales. La idea de «pueblo» y el reforzar los valores positivos que caracterizan a nuestra ciudad se hacen presentes en el isologotipo, cuya explicación oficial reproducimos a continuación:
El slogan
El desarrollo econónimo y social contenido en los valores que implica el corazón de pueblo, se habla de equilibrio.
Es concreto y marca el deseo de trabajar para mantener ese concepto de ciudad.
La búsqueda partió de una característica aplicable en una ciudad como la nuestra que es tener corazón de pueblo:
– Nos conocemos todos.
– Nos saludamos por la calle.
– Uso de la bicicleta.
– Distancias cortas.
– Silencio característico a la hora de la siesta.
– Cercanía al campo.
– Construcciones bajas.
– Tranquilidad.
– Confianza.
– Todo el día se escuchan pájaros.
– Niños jugando en la calle y andando en bici solos.
– Trato amigable, cordial, familiar.
A todo esto se sumó el desarrollo empresarial y comercial que le dan a Sunchales la trascendencia que tiene.
Se trató de lograr una unidad entre el nativo y el sunchalense por adopción, teniendo en cuenta que un gran porcentaje de la población no es nativa. Ese grupo de gente que llegó, llega y llegará eligiendo a la ciudad por sus características, también está incluida.
El isologotipo
A través de líneas curvas se produce un movimiento de rotación positivo, en sentido de las agujas del reloj representando al progreso.
Se incorpora un centro o corazón desde el que parten los movimientos y se traza un perímetro otorgándole solidez y calidez al redondear las terminaciones.
Este perímetro marca los límites y genera el marco dentro del cual acontecen los hechos.
Los habitantes de la ciudad, representados en cada parte, se apoyan mutuamente y son el motor que gira en torno al corazón.
Cada parte también simboliza los diversos orígenes de los habitantes.
Los colores verdes simbolizan a su vez lo que se observa desde una toma aérea de la ciudad, el campo rodea y envuelve, está «ahí nomás».
En tiempos cercanos a la creación del fuerte se hablaba de Sunchales como «un oasis en medio del desierto verde» y la forma final también remite a esta idea.
La palabra Sunchales aparece en mayúsculas generando un bloque compacto con la suficiente fuerza para sostener el isotipo y con excelente legibilidad en todos los tamaños.

