Era el partido ideal para que Unión terminara de recuperarse y se mostrara ante su gente como el que supo ser, manteniendo las chances de clasificarse. Sin embargo, nada pudo hacer ante un Atlético Tucumán que se llevó el triunfo que vino a buscar, respaldado por 1200 hinchas. Hernández en dos ocasiones adelantó a la visita, mientras que Manuel García le dio el descuento a Unión. Al concluir el partido, un grupo de hinchas se instaló frente a los vestuarios, haciendo notar su desacuerdo con la campaña.
Unión controlaba la pelota pero le costaba ser profundo, siendo impreciso en el último pase. Atlético se mostraba firme en el fondo y con el correr de los minutos, fue encontrando algunos espacios. Así, la visita pudo mostrar sus mejores argumentos e ir acumulando las pocas situaciones de riesgo que había.
Una vez emparejado el partido, de un desborde por la izquierda llegó el disparo rasante y cruzado que abrió el marcador. Sin respuestas, Unión se vio apabullado y seis minutos después de la conversión, un centro a la salida de una falta casi en el corner izquierdo terminó en un anticipo de cabeza y otra vez, Hernández le daba una alegría a la multitud que llegó del norte.
Dolido, el albiverde se fue a atropellar a su rival y en la jugada siguiente logró el descuento por intermedio de Manuel García. A partir de allí, el partido se abrió y ganó en emotividad.
El complemento fue mucho más parejo, con Unión adelantado por obligación, exponiéndose a la contra. Barraza lo mandó a la cancha a Salteño, luego a Pasini y finalmente a Ingaramo, intentando renovar el ataque pero sin encontrar las respuestas buscadas.
Tuvo si, sus chances de llegar a la igualdad, pero el travesaño en una ocasión y la falta de precisión en otras, le dijeron que no a un equipo que buscó pero no siempre fue tan profundo como debía, teniendo frente a sí a un elenco que supo desde el primer momento qué hacer y jugó un partido en el cual dejó en claro porqué es el primer clasificado de la zona ya que aprovechó las ocasiones que tuvo.
Con el equipo con dos expulsados, un reducido grupo de hinchas se congregó frente al vestuario local para manifestar su desaprobación con el rendimiento del plantel, reclamando más entrega a un grupo que en esta fase sólo pudo obtener 3 puntos sobre 12 disputados.

