(AdC) – Ni se lo imaginaba Marcos Saglietti. Mientras disfrutaba de sus vacaciones en medio de la tranquilidad de Sunchales, leyó la noticia en internet: Sergio Hernández lo citaba para entrenar con la selección nacional en la preparación para los Juegos Olímpicos de Beijing. “Me tomó por sorpresa, ni siquiera me lo esperaba, imaginate mi reacción cuando leí eso… No lo podía creer, me puso muy feliz”, reconoció el escolta de Libertad.
“Ahora estoy más tranquilo, disfrutando cada momento –agregó Saglietti en diálogo con LNB.com.ar. Los primeros días fueron para romper el hielo, no los conocía. El único contacto había sido con Manu (Ginóbili), porque nos habíamos sacado una foto y charlamos en el Súper 4 de Santa Fe, antes del Mundial del 2006. Soy fanático de Manu y él me conocía por Sepo, que una vez me dio una camiseta autografiada, pero nada más”.
En el Súper 4 de Buenos Aires, Saglietti metió 3 puntos el sábado, contra México y 2 el domingo, en la final ante Uruguay. Fue poco tiempo en cancha (menos de 3 minutos entre ambos juegos), pero lo suficiente para que el pibe de 22 años cumpliera un sueño. “Son unos fenómenos todos. Nos ayudaron a entrar en confianza rápidamente. Son muy profesionales y se toman las cosas muy en serio, no es por casualidad que están donde están”, describió el campeón de la LNB 2007/08, quien hace de sparring junto a Nicolás Romano (Quilmes) y Federico Aguerre (Argentino de Junín).
El mejor sexto hombre y jugador de mayor progreso de la última temporada de la Liga Nacional Movistar ahora está en Mar del Plata, donde el jueves la selección jugará el último amistoso en nuestro país antes de la gira internacional. “Los veo bien, trabajando de a poquito, sobre todo la parte física y táctica. Falta mucho, hay cosas por mejorar, pero van a llegar bien. Ojalá traigan otra medalla”, deseó Saglietti, quien el viernes estará nuevamente en Sunchales.
En las prácticas del sábado en la Bombonerita y el domingo en el Luna Park, Saglietti hizo trabajos de uno contra uno nada menos que con Ginóbili. “Fue impresionante, un sueño cumplido, no lo podía creer… Es un tipo súper inteligente, tanto dentro como fuera de la cancha y trato de observar y escuchar todo lo que hace y lo que dice, igual que con el resto. Estoy aprendiendo mucho gracias a esta experiencia”.
Sobre las enseñanzas, profundizó: “La responsabilidad, el sacrificio y el esfuerzo son las tres cosas fundamentales que se destacan. También el profesionalismo, este equipo tiene mucho de eso, es un muy buen grupo y la adaptación es excelente”.
¿Cuánto influye tu participación en la Liga Nacional para hoy estar entrenando con la Generación Dorada?
Lo veo como un premio a todo lo que vengo haciendo. Este año me tocó tener muchos minutos y hacer las cosas bien, gracias a eso tengo esta oportunidad. Le debo mucho a Julio (Lamas) y a mis compañeros de Libertad porque sin todos ellos no hubiese podido lograr esto. Tuve más minutos y continuidad en una Liga que es muy competitiva y que nos permite crecer. Así que estoy muy contento.

