(Por: Hugo Acuña *) – Evita nos enseñó qué, allí donde hay una necesidad, existe un derecho. Con su ejemplo nos indico que los discursos encendidos solo sirven cuando son respaldados por políticas transformadoras.
Evita nos permitió transitar los senderos del pensamiento nacional, reñido con doctrinas, ajenas a nuestro sentir pero, también, distante de los cultores del aislamiento. La “abanderada de los humildes, señaló un camino; con ella el Peronismo condensó una herencia de luchas por una sociedad mejor, mas justa”.
Evita, fue valiente, hasta heroica, Así… así era ella, indómita en su afán de hacer el bien, poniendo su cariño y sus desvelos dispuesta a llevar amor y esperanza a sus niños, a sus humildes, a sus ancianos, hacia sus trabajadores, a todos aquellos a quien tanto amaba.
Porque hoy, más que nunca cuando le toca al Peronismo conducir los destinos de nuestro País . Necesitamos mas que nunca volver al recuerdo de Evita, a sus obras y a sus palabras, para encontrar en el dolor de los otros ese imperativo de Justicia Social, con el que ella y el general Perón torcieron para siempre el curso de nuestra historia.
Al cumplirse un nuevo aniversario de su desaparición física, tu pueblo te recuerda con profunda admiración y respeto.
* Secretario general del Partido Justicialista local.

