Tal lo sucedido meses atrás, nuevamente los vecinos de calle J.J. Paso vuelven a padecer el desborde de aguas cloacales en la vía pública, generando incordio por el olor y la contaminación que se registra.
En la anterior oportunidad, las tareas estuvieron orientadas a renovar más de cien metros de cañería que se encontraba severamente deteriorada. Terminado aquel episodio, la situación se normalizó pero ahora se regresa a una situación similar. En esta semana, personal municipal recorrió el lugar y también se pusieron en marcha tareas de mejoras en la estación elevadora que se encuentra unos 300 metros más al norte.
El vertido de aguas a las alcantarillas emana un fuerte olor en las inmediaciones, a través de su presencia que va acumulándose en las inmediaciones y que es a su vez llevado por las calles aledañas por parte de los diferentes vehículos que circulan por el lugar.





