
El Bicho Verde regresó a la competencia oficial y lo hizo con una trabajosa victoria por 77 a 69 sobre Central Argentino Olímpico de Ceres. La clave del albiverde estuvo en el cuarto final, donde se impuso por 27 a 9.
Volver al ruedo después de un mes de no competir le pasó factura al elenco de Martín Méndez que se encontró con un rival enchufado y tal como había anticipado, sumamente dependiente de la rapidez y lanzamientos desde la distancia. Los ceresinos encontraron efectividad y así pasaron a dominar las alternativas del juego.
El local intentaba pero chocaba con propias limitaciones producto de la ansiedad, traduciéndose en bajo goleo y frustración, especialmente desde la distancia (6/25). Los rebotes quedaban siempre algo cortos o largos y Central Olímpico encontraba ahí la posibilidad de correr y salir rápidamente de contra.
Conociendo la realidad de cada equipo, parecía que tenían los roles invertidos y era la visita uno de los animadores del Torneo Federal.
Comenzando el tercer cuarto, la distancia pareció ser decisiva, con el 28-47. Sin embargo a partir de ese momento, se redujo la efectividad de la visita y Unión comenzó a reaccionar, achicando a una decena de puntos en el final de este segmento.
El cierre fue un concierto de los dirigidos por Martín Méndez que se reencontraron con su mejor versión en ataque y fueron firmes en defensa. Así, le tiraron la presión a los de Ceres que necesitan sumar victorias pero ya nada le salía. El cierre de 24 a 7 terminó siendo decisivo y abona las ilusiones albiverdes de seguir prendido en lo más alto de la tabla.

