Los de Trullet vivieron una de sus peores tardes en el profesionalismo. A los 24 segundos caían 1-0 con Central Córdoba de Santiago, que aumentó a los 6 minutos. Se fue al descanso 0-5 y cerró 2-6.
Sin lugar a dudas que cualquier análisis está demás en un contexto como el vivido en el «Plácido Tita». Un equipo que en la primera jugada convierte, que luego amplía en apenas seis minutos de juego y que termina el primer tiempo ganando con un contundente 5-0 pero que pareció incluso escaso porque hubo más jugadas de peligro (palo y travesaño incluido) deja vacía cualquier consideración.
Pesadilla y mucho más fue lo que vivieron los dirigidos por Carlos Trullet. El complemento sirvió para que, en ese mini partido, el local maquillara en parte la goleada con un 2-1 a su favor (con dos conversiones de Ricardo Acosta) para redondear un difícil de olvidar 2-6.
La falta de efectividad del local contrastó con la certeza de la visita, que cuenta en su ofensiva con una de las mejores cartas de gol de los últimos tiempos en el aurinegro como es el caso de Matías Zbrun (que se despachó con dos sin gritar ninguno).
Libertad se mostró desorientado por donde se lo mire en el arranque y luego, todo le quedó demasiado lejos como para pensar en la heroica. Trabajo y más trabajo es lo que tendrá por delante, intentando obtener algún resultado positivo que permita olvidar lo más rápido posible lo vivido esta tarde.






