El Bicho Verde logró quedarse con la victoria ante su gente al jugar un gran partido e imponerse 80-75 ante Atalaya de Rosario pero las victorias de Sportivo Suardi y de Sportivo Las Parejas lo terminaron condenando.
Sin lugar a dudas, Unión jugó un muy buen partido, dominando siempre al elenco rosarino aún cuando desde el tanteador esto no se reflejaba. Pasa que el local tenía siempre un plus para correr cada pelota como si fuera la última, entregando todo y más aún.
El segundo segmento lo mostraron más certeros a los de Méndez, que encontraron desde el banco en Penacinno una importante respuesta para sacar una ventaja interesante, acoplándose a Martina, quien ya venía lastimando la defensa de Atalaya y que les permitió llegar al descanso largo imponiéndose 44-36.
En el complemento, la paridad volvió a hacerse presente en el desarrollo y con diez minutos por jugar, el local encontró su mejor versión para controlar el juego y evitar los embates visitantes que tenían esperanzas de revertir el resultado hasta el cierre mismo del cotejo que terminó siendo favorable al Bicho 80-75.
En síntesis, fue una noche por demás positiva en muchos aspectos pero el peso de una extensa cadena de derrotas previas termina sentenciando la temporada para un equipo que cumplió a rajatabla la premisa de entregarse al cien por ciento y luchar hasta el final.
El cierre con algunos incidentes provocados por la visita empañó en parte la noche aunque tras el abrazo en el centro de la cancha, los presentes ovacionaron de pie y con sonoros aplausos a sus jugadores.






