
De a poco, Libertad comienza a dar signos de solidez y el triunfo de hoy sobre el duro Instituto es muestra de dicha afirmación. Los Tigres estuvieron concentrados a lo largo de todo el juego y con un rendimiento parejo del equipo pero agregándole individualidades superlativas como los 27 puntos de Marcos Saglietti pudieron controlar a los cordobeses para sumar un triunfo que vale mucho.
De esta forma, se aseguró la ventaja de localía sobre Olímpico de La Banda en la serie de Reclasificación (de nada le sirvió a los de Santiago imponerse 86-80 sobre Atenas). Además, es un buen «inflador anímico» de cara al desafío venidero que es la participación internacional que lo tendrá como protagonista entre lunes y miércoles en Uruguay interviniendo en una nueva Liga Sudamericana, de la cual es bicampeón.
Una de las buenas noticias para los dirigidos por Sebastián Saborido fue que en todo momento funcionó la ofensiva; el peor cuarto de Libertad fue el segundo, con 20 conversiones, aunque en el siguiente tuvo su mejor producción con 33 (cerrando ese parcial 33-20 para sacar una buena luz).
Lógicamente, este Instituto que viene de ser finalista del pasado Súper 20 y que marcha ahora en la primera ubicación de la Zona B, tiene alternativas suficientes como para poner en aprietos a más de uno y así fue, reaccionando en el último cuarto y poniendo un manto de incertidumbre de cara al final, aunque encontrándose luego con un sobrio Libertad que no se dejó avasallar para sostener la acotada diferencia que oscilaba entre dos y tres puntos y cerrar el partido a su favor.

