
El ex ala pivote, hoy de 34 años, tuvo tres mazazos en un año y medio (fractura de mano y dos roturas de tendón de Aquiles entre el 2009 y 2010). “Me pasó de todo y siempre tuve revancha. Pero el tendón no me la dio… Todo me costaba, ya no disfrutaba y estaba nervioso. Y tampoco podía hacer bien mi nueva función, la de general manager, porque pensaba y me cuidaba como jugador…”, explica el nacido en Suardi. Pero hace unos meses, luego de hablar con su mujer y recibir el consejo de Julio Lamas, Pelussi se la jugó. “Hice el click y dejé de sufrir. Empecé a poner mi energía como dirigente y hoy estoy feliz porque tengo un nuevo trabajo que me tiene motivado”, dice quien jugara 14 temporadas (nueve en Atenas, dos en Libertad, una en Pico FC y tres en Italia, donde fue ídolo en Bologna) y ganara nueve títulos (nueve con Atenas). “Fue una carrera un tanto corta, pero estoy muy contento y tranquilo cuando miro para atrás. Y siento el reconocimiento de la gente”, asegura.
¿Y cómo llevás ser ahora un directivo?
Bien. Ahora estoy del otro lado y todos los días aprendo algo, pero mi idea es mantener los mismos valores que me inculcaron en mi casa: la seriedad, el profesionalismo, el respeto… Libertad lo merece porque nunca me dejó y ahora me toca devolverle todo.
Con la misma garra que como cuando jugaba…

