La Confederación de Asociaciones Rurales de la Provincia de Santa Fe (Carsfe) repudió la total faltan las respuestas del gobierno nacional a los reclamos del sector, que son los mismos que provocaron el anterior conflicto, y solicitó el apoyo y acompañamiento de los productores en particular, de los sectores vinculados a èstos y de la comunidad en general.
Carsfe hizo hincapié en el hecho concreto de que, excepto por el freno a la Resolución 125 que imponía mayores retenciones a las exportaciones granarias (que no es una medida que el gobierno nacional tomara voluntariamente, sino que debió mediar el pronunciamiento del Congreso), no sólo no se modificaron ninguna de las dificultades del sector, sino que en muchos casos se ha advertido un agravamiento y un ánimo de revancha hacia la producción agropecuaria.
En todo este tiempo, el gobierno nacional no entendió el contundente mensaje que le ha formulado la sociedad toda e insiste en un camino de confrontación y políticas agresivas, a través de la Oncca y la secretaría de Comercio Interior.
El reclamo que ha reanudado el campo no es más que un acto de responsabilidad pues, sacando el detonante de las retenciones móviles, esta protesta tiene exactamente las mismas motivaciones que la anterior y es la total falta de políticas para la lechería, la ganadería, la agricultura y en general, la continuidad de acciones agresivas que se traducen en una incontenible voracidad fiscal.
Carsfe señala además que hoy es insostenible un nivel de retenciones del 35 por ciento, si se considera la continua caída y depreciación de los granos de los mercados internacionales.
La medida además quiere llamar la atención sobre la excesiva concentración de poder del Ejecutivo nacional expresada en los súper poderes, y el constante deterioro del federalismo y del interior, al que se ha identificado como el productor y generador de fondos que viajan a la Nación sin retorno ni contraprestación alguna.
Ese esquema, que el pueblo y sus representantes repudiaron masiva y claramente en el anterior conflicto, está más vigente que nunca y socava las legítimas aspiraciones del país que trabaja y produce, pone en jaque las economías regionales e hipoteca el futuro de nuestro pueblo.
Por todo ello, y por la estricta justicia del reclamo, Carsfe pide el pleno acompañamiento de los productores, de los sectores vinculados a los mismos y de la comunidad en general.

