La primera votación dividida que se produce este año en el Concejo, resultó contraria a los deseos del Gobierno local, que sumó una nueva decepción y complicó la posibilidad de acceder a fondos para, entre otras cosas, incorporar un camión al parque automotor. Llamativamente, aún sabiendo de antemano que el resultado iba a ser contrario a sus intereses, no hubo ninguna acción para intentar modificar dicho desenlace, permitiendo entonces que la figura de la derrota se acreciente, a pesar de tener algunos argumentos interesantes como para trabajar.
Haciendo un rápido repaso, cabe mencionar que, inicialmente, allá por 2010, se sancionó una Ordenanza que establecía la ejecución de más de 180 cuadras de cordón cuneta, repartidas las mismas en casi todos los barrios del ejido urbano (a excepción del Centro, ya íntegramente pavimentado). Aquel entusiasmo chocó con una realidad: se demandan varios años para cumplir con lo escrito, tanto, que aún hoy se sigue avanzando y se continuará por un par de años más.
El cálculo del Ejecutivo es que el Fondo de Obras Menores de 2011 se ejecutará durante 2012, avanzando a un ritmo de unas 50 cuadras, lo que cubrirá la capacidad de obra de todo el año. Entonces, rápidamente, vieron lógico destinar los Fondos 2012 (poco más de 1.315.000 pesos) para otros rumbos, toda vez que de recibirse, ese dinero no podría gastarse en lo previsto -cordón cuneta- sin incorporar cuadrillas a dicha función.
Como se mencionó en el inicio y sin suspenso, los ediles no oficialistas, resolvieron apegarse al compromiso existente y seguir destinando fondos a cordón cuneta hasta tanto cumplir con una Ordenanza que hace que la ciudad toda esté expectante por dicha mejora.
La alternativa no era muy atractiva, especialmente por la posibilidad de que todo se redujera al análisis: menos cordón cuneta en los barrios para más pavimento subsidiado en el Centro, una ecuación que, salvo el Ejecutivo, nadie quiso poner a consideración de los vecinos.
El factor Vecinales
Tras la sesión -incluso durante la segunda mitad de la misma- representantes de las Vecinales de la ciudad se acercaron «para marcar la cancha». Preocupados ante la posibilidad de destinar fondos a subsidiar pavimento, cuando sus calles esperan por cordón cuneta, pidieron un encuentro y plantearon, entre otros, éste reclamo a los ediles presentes.
Las respuestas fueron recibidas de buen grado, dejando a la vez varios interrogantes de peso, referidos al dubitativo accionar del Ejecutivo respecto del Presupuesto Participativo, el cual otra vez se ha alejado de lo previsto en la Ordenanza vigente y otros reclamos más.
El telón de fondo señala que las Vecinales (algunas de las cuales aún no fueron reconocidas y otras ni constituídas, generando una sensación de desconocimiento de lo que estaría normado por la legislación vigente de llamar a nuevas elecciones desde el Ejecutivo) se están informando, se están uniendo y reclaman por lo que les corresponde cada vez con mayor firmeza. Incluso, también trasladaron un tema de permisos para reuniones y eventos que de no resolverse, podría acarrear el cierre simultáneo de todos los salones, dejando mal parado al Gobierno local en otra área sensible.

