Si bien el calificativo, para muchos, podrá ser exagerado, lo cierto es que la por momentos apática sociedad local se acercó a respaldar a los productores agropecuarios. Lamentablemente no fueron tantos como se hubiera esperado pero los cientos que dijeron presente sumaron voces y cacerolas -o elementos similares- para evidenciar su descontento con la política agropecuaria nacional. Hubo profesionales, miembros del gabinete, productores, comerciantes, familias que acudieron y una vez en el lugar buscaron cobijo de la lluvia… estas son nuestras instantáneas de una noche para recordar.

