(Por: Graciela Palma) – Para el Estado no existimos, estamos en todo el país pero nos invisibilizan. Buscamos reencontrarnos con nuestros orígenes, no fuimos adoptados, estamos anotados como hijos propios, somos víctimas del tráficode niños. Somos esos bebés, hoy, adultos. No tenemos odios ni rencores con nuestra familia de crianza ni con nuestra familia biológica (la que no
conocemos). Pero recibimos odio, maltrato y hoztigamiento de parte del Estado que cajonea proyectos de leyes, o las que proponen en vez de unir, dividen. No acepta la transparencia ni el pluralismo, todo lo tiene que acaparar un organismo solo o nada. Si nos hace «el favor» de buscar algo de nuestras vidas, no lo da por escrito, todo de palabra, por teléfono, sin legajos, sin decirnos de dónde obtuvieron la información, son muy pocos los que se comprometen. Jamás nos incluyen en ningún programa de ayuda como si ignoraran lo que es cargar con un signo de interrogación tan pesado. 3 millones de ciudadanos nos hacemos esta pregunta: ¿Quiénes Somos?
…Desaparecidos Sociales.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad)
DNI 16.496.527

