Pasión, ardor, efusión, ímpetu renovado desde la niñez, entusiasmo e inquietud y mucho más, todos calificativos de fuerte esencia y atributos caben para describir la obra pictórica de Hugo César Bertoldi, nuestro querido Raqui, del cual disfrutamos como amigo y, esencialmente, como artista plástico de Sunchales.
“Pinturas y dibujos” expresa su oferta que nos invita al acontecimiento, celebrado como su muestra en “Amigos del Arte”.
El espíritu bulle, se agita y en su efervescencia encuentra el camino maravilloso de la creatividad efusiva, con colores o sin ellos, pueden ser sombras mezcladas que no callan, portan mensajes y nos ubican en determinados lugares del espacio. Jamás nos deja afuera; nuestro espíritu sensible se adapta, intuye… o pregunta para crecer, para gozar, para sumar sabiduría artística y no ser solamente un pasajero en la sala.
El título elegido nos prepara y predispone. Pero la realidad enfrentada supera lo imaginado. El ámbito que contiene esa riqueza inaudita, insólita, que nos despierta y sacude porque nos hace crecer, ha sido multifacético en sus propuestas y, no obstante, continúa con su entrega disímil y generosa, porque así es el dueño de un arte para nada rutinario.
Un extenso currículo escrito nos deja al autor en nuestras palmas. Orgullo de una comunidad, compañía de numerosos amigos y de Isabel, dulce escolta que tuve en mi escuela como afanosa docente, convertida hoy en diligente y apasionada cuidadora de flores y plantas hermosas.
El repertorio de la diversidad en su temática nos atrapa y como visitantes ambiciosos nos vinculamos con cada una de sus propuestas, todas interesantes y profundas. Las obras en exhibición son: ”Un fulano más”, “Hombre alado”, “Ángel caído”, “No sé si tirarme al vacío o echarme a volar”, ”Encerrado en sí mismo”, “El nono”, “Paso a otra dimensión”, “Mi Isabel”. En la Mesa: “Dibujos y esculturas”, “El pibe”, “Ambigüedad”, “Plato de comida”, ”Transfiguración del ser”, “Un Chaplin más”, “Crucifixión, una más”, “Resurrección”, “Uno como el tango”. Con acompañamiento musical de Dani Dalmasso, saxofonista.
La sala de exposiciones de Amigos del Arte se engalanó una vez más con la producción local. Sus paredes atesoran lo reciente y lo de ayer, brillan hoy como lo hicieron antes y suman cultura. Nuestra meritoria cultura, surgida de la creatividad sunchalense.


