(Por: Mario Lacava) – Las últimas declaraciones del ministro de Seguridad Cuenca a cerca de que “ciertos sectores de la policía santafesina no responden al Gobernador de la provincia y no quieren acatar al mando político”, me confirman en la idea de que el ministro tendría que hablar menos y trabajar más.
Con todo respeto digo que, en el difícil desempeño que el Gobernador le encomendó, el ministro debería tomar desiciones y medidas que contribuyan a generar mayor seguridad para la gente, en lugar de hablar todo el día como si estuviera dictando clases delante de su cátedra universitaria.
“Este no es un estado de inseguridad, sino de horror”; “Estoy sentado arriba de un volcán”; “El cambio tendría un costo de mas violencia e impunidad”, y la mencionada “ciertos actores de la policía santafesina no responden al Gobernador de la Provincia y no quieren acatar al mando político”, son manifestaciones que solo llevan a zozobra e intranquilidad a todos los santafesinos.
El ministro no está para hacer públicos diagnósticos sino para tomar medidas. Estamos esperando el plan de seguridad, esperando que tomen desiciones, esperando algunos resultados y esperando que tomen en cuenta sugerencias y propuestas que hemos hecho llegar para contribuir a la solución de un problema que no se nos escapa, es difícil, complejo y que no admite soluciones mágicas.

