Con este título, hace más de veinte años atrás la Subcomisión de Damas del Club Atlético Unión iniciaba su campaña para acopiar lanas que resueltas y activas tejedoras convertirían después en prendas de abrigo para alivianar el rigor de los inviernos.
El hospital de Sunchales y la Casa del Niño fueron las instituciones más receptoras de los tejidos logrados por tantas manos anónimas, deseosas de transformar lanas en abrigos confortables para calmar la crudeza del clima invernal. Se sumaron luego para recibir las donaciones algunos apellidos de los barrios, escolares, embarazadas, etc.
Posteriormente fueron agregándose prendas de segunda mano, calzados, frazadas para niños y otras destinadas a mitigar cada rigurosa, inclemente estación. Actualmente ha mermado la cantidad de tejedoras y más aún la donación de lanas, con pleno conocimiento de la situación que soportamos con el aumento de precios.
Perseverantes, las Damas Unionistas persisten, continúan con la organización de esta actividad, sabiendo que por mínima que sea, la entrega generosa de prendas tejidas continuará vigente. Para ello, en la sede de la Mutual del Club Unión hallarán el material correspondiente para organizar las tareas y lo esencial… ¡lanas! Aunque en madejas más reducidas, la suma de los tejidos cumplirá con su objetivo solidario, desprendido de hermosos colores que ya van ocupando las canastas.
Y esencialmente… ¡Las Tejedoras! Hábiles abejas que en la calidez del hogar, iluminadas por los latidos de un corazón generoso, podrán transformar cada hebra aislada en una trama que dará abrigo, calor, cobijo y amor.
En una planilla adjunta dejarán sus datos para localizarlas y ofrecerles los testimonios y reconocimientos que merecen. Entrelazadas, las hebras conformarán la realidad de una tibieza en color, flecos, texturas y diseños provistos de amor. Porque solo la calidez del amor y la entrega generosa pueden lograr obras caritativas durante cada invierno extendido sobre el hemisferio que nos corresponde.


